Un escáner móvil detectó un cargamento ilegal que viajaba en un camión de encomiendas
Lo que parecía una encomienda común escondía algo mucho más grande. Un control de rutina destapó un cargamento que viajaba de incógnito, y ahora la justicia federal ya intervino. ¿Cómo lograron detectarlo sin abrir ni un paquete?
Un operativo de Gendarmería Nacional sobre la Ruta Nacional 9, en Tucumán, terminó con el secuestro de un cargamento valuado en miles de dólares: más de 636 kilos de hojas de coca y casi 3.000 paquetes de cigarrillos de origen extranjero que eran transportados en un camión de paquetería.
Los efectivos del Escuadrón 55 "Tucumán" detuvieron la marcha del vehículo a la altura del kilómetro 1.356, en el marco de un control de rutina sobre la carga. Fue entonces cuando decidieron utilizar un escáner móvil de la institución para revisar el contenido sin abrir los bultos.
¿Qué detectó el escáner?
Las imágenes obtenidas durante la inspección no intrusiva revelaron inconsistencias y formas sospechosas en el interior de varios paquetes. Según informaron fuentes de la fuerza, se identificaron 41 bultos con materia vegetal y otros 2 con cajas de cigarrillos que no contaban con los avales legales correspondientes.
Ante este hallazgo, los gendarmes solicitaron la autorización judicial para proceder a la apertura de las encomiendas, bajo la sospecha de una infracción a la legislación aduanera vigente.
El decomiso y la intervención federal
Una vez autorizada la apertura, el personal de la fuerza constató que se trataba de 636 kilos con 500 gramos de hojas de coca en estado natural y un lote de 2.960 paquetes de cigarrillos de procedencia extranjera sin la documentación fiscal obligatoria.
Por disposición del Juzgado Federal N° 3 de Tucumán y la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), se ordenó el secuestro preventivo de la totalidad de la mercadería por infracción a la Ley N° 22.415 del Código Aduanero. Todo el material quedó a resguardo del organismo fiscal.