Un escritor revela el secreto mejor guardado de Borges: no era un genio, era un laburante
¿Borges un simple empleado de las letras? Un escritor saca a la luz la faceta más desconocida del genio y su vínculo con David Bowie. Los detalles que nadie contó.
Daniel Mecca, un escritor porteño de 40 años, llegó a Rosario con una misión: derribar el mito del Borges intocable. Su nueva obra, “Absolutamente principiantes”, propone que el autor de “Ficciones” tenía más en común con David Bowie de lo que cualquiera imagina. Y este miércoles lo presenta en la Librería El Aleph.
Pero antes, el lunes, Mecca ofreció un conversatorio en el Espacio Cultural Universitario de la UNR que dejó más de una sorpresa. Flaco, de cara aniñada y pinta de estudiante, soltó una frase que quedó flotando: “Borges fue un trabajador de la palabra”.
¿Borges antiperonista o antivientre?
Consultado por La Capital sobre la famosa mala relación de Borges con el peronismo, Mecca fue contundente: “Tuvo una mala relación con el primer peronismo, que coqueteaba con el fascismo, y le tenía miedo a los nacionalismos de esa época”.
Pero el dato que pocos conocen: “Borges había vivido de cerca la Revolución Rusa y hasta tiene poemas sobre ese movimiento porque vivió con su familia en Ginebra desde 1914”.
¿Y los apoyos a las dictaduras de 1955 y 1975? Mecca los relativiza: “Puede ser, pero él tenía una idea de los militares del siglo XIX, como la del coronel Suárez, que era un pariente suyo que peleó junto a Simón Bolívar”.
El escritor también salió al cruce de la etiqueta de elitista: “Borges era antiperonista, pero no era elitista, de hecho era jefe del suplemento Cultura del diario Crítica, que era como el diario Crónica de ahora”.
El Borges pobre que nadie cuenta
Uno de los momentos más jugosos del conversatorio fue cuando Mecca habló del título de su libro: “Borges, al gran bestia pop de la literatura argentina”. Y tiró un dato que rompe el molde: “No eran ricos. Su madre, doña Leonor, mostraba las cuentas y contaba que ‘vivir en Ginebra es más barato que vivir en Buenos Aires’”.
La familia se mudó a Suiza en 1914 para atender la incipiente ceguera del padre, pero no en primera clase.
El manuscrito que casi termina en tragedia
Antes del final, Mecca reveló una anécdota digna de película. Estela Cantor, la gran musa de Borges durante la escritura de “El Aleph”, recibió una oferta para vender el manuscrito en España. El escritor confesó que pensó en pegarse un tiro para aumentar su valor. Finalmente no lo hizo, y Estela lo vendió en apenas 25 mil dólares.
El homenaje por el natalicio de Borges continúa este martes con “Borgespalooza. Divulgación, literatura y gestión cultural” en la Escuela Superior de Comercio y la Facultad de Humanidades y Artes de Rosario.
El cierre será este miércoles a las 18 en la Librería El Aleph, peatonal Córdoba al 800, con la presentación de “Absolutamente principiantes”. Mecca la define como “una forma de acercar a los lectores de Borges a la obra de Bowie y viceversa porque ambos transformaron la cultura de su época”.