Un estudiante vendió su PlayStation para comprarse una máquina de soldar: la historia que conmueve en Río Gallegos
¿Sabías que un alumno vendió su PlayStation para comprarse una máquina de soldar? La Escuela Domingo Savio abre sus puertas y su director cuenta historias que emocionan.
La Escuela Laboral Domingo Savio de Río Gallegos abre sus puertas a la comunidad en una nueva edición de su jornada anual, y el director Jorge Peltzer reveló una historia que refleja el espíritu de sus alumnos: un joven de quinto año vendió su consola PlayStation para comprar una máquina de soldar y comenzar a trabajar desde su casa.
La propuesta, denominada "Puertas Abiertas para la Comunidad", se realizará próximamente y permitirá a los visitantes recorrer los talleres de electricidad, herrería, carpintería, gastronomía y confección, entre otros. También podrán observar proyectos educativos y sociocomunitarios en pleno desarrollo.
¿Qué se podrá ver en la jornada?
Durante la actividad, los asistentes podrán ingresar a las aulas y talleres mientras los estudiantes trabajan en sus proyectos, muchos de los cuales aún no están terminados. Según explicó Peltzer, la idea es mostrar el proceso de aprendizaje, no solo el resultado final.
"Ellos son los verdaderos protagonistas, que te puedan mostrar, te puedan contar de lo que están realizando, es lo más lindo que hay", destacó el director en diálogo con Javier Seveso en "Rock and Frío", por Radio Nuevo Día.
Esta jornada funciona como anticipo de la "Expo Sabio", que se llevará a cabo en noviembre, donde los proyectos que ahora están en elaboración podrán presentarse terminados.
Historias que inspiran
Peltzer compartió dos anécdotas que muestran cómo los estudiantes comienzan a proyectar su futuro a partir de lo aprendido. Una de ellas es la del alumno que vendió su PlayStation para comprarse una máquina de soldar, con el objetivo de realizar trabajos de soldadura en su casa.
"Vendió su play para comprarse una máquina de soldar", contó el director, visiblemente emocionado.
Otro caso es el de un estudiante que aprendió a trabajar con torno de madera y empezó a fabricar palos de amasar para venderlos en su barrio.
"El objetivo nuestro es potenciar las capacidades que tienen los chicos, enseñar un oficio y, bueno, el día de mañana que puedan trabajar de lo que aprendieron", señaló Peltzer.
Formación profesional y nuevos desafíos
La institución, que pertenece a la obra salesiana, funciona desde hace tres años como centro de formación profesional. Esto permite que estudiantes y exalumnos puedan completar trayectos de capacitación y obtener certificaciones.
Además, se articuló un dispositivo con el nivel secundario para que aquellos jóvenes que no terminaron sus estudios puedan rendir las materias pendientes.
"Principalmente, que sean buenas personas, ese sería nuestro tridente", resumió Peltzer sobre los objetivos: continuar estudiando, acceder a un trabajo vinculado con la capacitación y desarrollarse como personas.
El director también destacó la importancia de las pasantías y los vínculos con empresas, aunque reconoció que el contexto económico dificulta ampliar estas oportunidades.
Compromiso con la comunidad
La escuela busca fortalecer su presencia en el barrio Madres a la Lucha, donde desarrolla actividades pastorales, juegos los fines de semana y un merendero. La intención es llevar también oficios y clases particulares a esa comunidad.
"Ver cómo nosotros, de alguna u otra manera, podemos, ya sea con los oficios que tenemos en el colegio, dar esto, una pequeña asistencia a los lugares que podamos llegar", explicó Peltzer.
La jornada "Puertas Abiertas para la Comunidad" contará con recorridos durante la mañana y la tarde, guiados por docentes. Los visitantes podrán compartir producciones del taller de panadería y cocina.
"Uno puede contarlo, lo puede llegar a transmitir, pero no es lo mismo verlo", sostuvo Peltzer, invitando a toda la comunidad a acercarse.
"Si no estuviese este cuerpo docente, no se podría hacer, no se podría sostener este proyecto", remarcó el director, en reconocimiento al equipo de trabajo.
La Escuela Laboral Domingo Savio consolida así una propuesta que combina educación, formación profesional y compromiso comunitario, con la mirada puesta en que cada estudiante descubra sus capacidades y convierta ese aprendizaje en una oportunidad para su futuro.