Un estudio de 25 años revela cómo el descarte pesquero cambió la dieta de la fauna marina
El descarte pesquero no solo contamina: un estudio de 25 años detectó un cambio alarmante en la alimentación de los lobos marinos. ¿Qué comen ahora y qué consecuencias tiene para el ecosistema?
Un estudio científico de 25 años en el norte del Golfo San Jorge reveló que el hábito de arrojar al mar especies sin valor comercial, sostenido durante cuatro décadas, modificó la conducta alimentaria de los animales en las costas patagónicas.
El documento determinó que la constante oferta de restos arrojados por los barcos reemplazó las presas tradicionales de los mamíferos marinos por crustáceos en etapa de crecimiento.
Enrique Crespo, investigador del Cenpat, señaló que los registros sobre el lobo marino común y el lobo fino muestran una baja pronunciada en el consumo de merluza y un aumento continuo en la ingesta de langostino y munida. Este cambio ecológico responde a un modelo extractivo enfocado únicamente en las demandas del mercado.
Desequilibrio ecológico y sobrepoblación
Esta acumulación artificial de materia orgánica no solo altera el fondo marino, sino que genera graves desequilibrios poblacionales:
La población de gaviota cocinera se quintuplicó al alimentarse del descarte, lo que derivó en ataques directos a la ballena franca austral y riesgos operativos para el tráfico aéreo regional. Además, los hallazgos masivos de peces muertos en las playas de Puerto Madryn y Punta Cuevas reflejan el impacto cotidiano de la captura incidental que ocurre mar adentro.
Descarte pesquero
Se estima que cada año se arrojan al mar unas 300 mil toneladas de fauna acompañante sin vida, incluyendo peces óseos, tiburones, rayas e invertebrados. Aunque existen leyes que prohíben esta práctica, la falta de inspecciones a bordo y la ausencia de sanciones efectivas permiten que la flota continúe operando sin restricciones reales.
Desde la fundación Sin Azul No Hay Verde, Juan Coustet remarcó que el volumen descartado desestabiliza todo el ecosistema y denunció la inacción estatal en materia de fiscalización a nivel nacional.
Alternativas y aprovechamiento industrial
Para frenar el desperdicio de materia prima, los especialistas proponen implementar embarcaciones de acopio para recolectar el material en altamar y trasladarlo a puerto, transformar estos bioproductos en harina de pescado o alimentos balanceados de alto valor nutricional, y promover la articulación público-privada mediante financiamiento, tecnología y voluntad política para procesar en tierra el 100% de las capturas y proteger los recursos de la Patagonia.