Un estudio revela el riesgo hídrico que amenaza a la zona más poblada de la provincia
Un informe técnico alerta sobre un peligro latente que afecta a más de un millón de personas. ¿Está preparada la infraestructura para enfrentar lo que podría venir?
Un informe técnico advierte sobre la posibilidad de un evento catastrófico en el Área Metropolitana de Tucumán debido a la combinación de infraestructura pluvial insuficiente y una expansión urbana descontrolada. El estudio, elaborado por el ingeniero hidráulico Franklin Adler y publicado en abril de 2025, analiza las causas estructurales de las inundaciones y señala que cerca del 70% de la población provincial vive en esta zona vulnerable.
El diagnóstico surge del trabajo titulado “Inundaciones en el Área Metropolitana de Tucumán, con algunas respuestas realistas a interrogantes apremiantes”. Adler sostiene que, mientras la atención suele concentrarse en el sur de Tucumán tras tormentas intensas, el escenario más delicado y complejo se desarrolla en el AMET.
¿Cuáles son las causas principales del problema?
De acuerdo con el informe, el principal factor de vulnerabilidad radica en la transformación del territorio ocurrida en las últimas décadas. Este proceso, marcado por una expansión urbana acelerada y cambios profundos en el uso de suelos agrícolas desde 1976 en adelante, incrementó significativamente la escorrentía superficial del agua de lluvia.
La situación se agrava en un territorio donde viven aproximadamente 1,2 millones de personas, con una densidad de 4.500 habitantes por kilómetro cuadrado. En la capital tucumana, ese indicador asciende a 6.500 habitantes por km², mientras que en el casco céntrico supera los 6.800.
¿Qué estructuras presentan mayor riesgo?
Adler identifica como el factor más crítico la limitada capacidad de los canales Norte y Sur. Estas estructuras, concebidas originalmente como cinturones de protección para San Miguel de Tucumán, actualmente presentan deterioro, falencias de ingeniería, problemas de mantenimiento y una marcada insuficiencia frente al escenario urbano contemporáneo.
Ambos canales cumplen una función esencial al actuar como receptores de aguas pluviales superficiales que luego desembocan en el río Salí, el gran colector natural de la región. El especialista advirtió que un eventual colapso de estas estructuras durante lluvias extraordinarias podría provocar el ingreso de enormes masas de agua en la zona más densamente habitada del área metropolitana.

¿Cómo está compuesta el área metropolitana?
El Área Metropolitana de Tucumán está integrada por siete municipios y 19 comunas, cuya interrelación hídrica responde a la pendiente natural del terreno. Las aguas provenientes de sectores como Tafí Viejo, Las Talitas y Yerba Buena escurren en líneas generales hacia la Capital, donde convergen sobre el sistema de canales existentes.
Dentro de San Miguel de Tucumán, el estudio señala que los colectores de desagüe internos cubren menos del 20% del municipio y presentan importantes defectos de diseño y ejecución. Esta situación explica las reiteradas inundaciones incluso ante lluvias consideradas ordinarias.
¿Qué zonas son las más expuestas?
Entre las zonas más expuestas dentro de la Capital aparecen el sudoeste y sudeste urbano. Especialmente barrios y asentamientos ubicados junto al río Salí como Barrancas, Costanera, Autopista Sur, Ara San Juan y Las Piedritas.
También se mencionan sectores como Ampliación Alejandro Heredia, Crucero Belgrano, Los Chañaritos, San Ramón Nonato, Ampliación Federal y amplias áreas ubicadas al sur de avenida Roca.
¿Qué sucede en otros municipios metropolitanos?
Respecto de otros municipios metropolitanos, Adler indicó que Yerba Buena incorporó en la última década dos colectores pluviales relevantes —Bulevar 9 de Julio y Solano Vera-San Luis—. Sin embargo, cuestionó la planificación de algunas de esas obras por considerar que fueron ejecutadas fuera de un orden técnico adecuado.
También advirtió sobre deficiencias estructurales en el canal Yerba Buena y remarcó que Tafí Viejo y Las Talitas cuentan con obras parciales que resultan insuficientes frente a la demanda actual.
¿Cuál es el principal obstáculo para las soluciones?
El informe remarca que completar el sistema integral de desagües metropolitanos demandaría inversiones millonarias que exceden ampliamente la capacidad financiera de municipios, comunas e incluso de la Provincia. Históricamente, este tipo de infraestructura fue ejecutada con aportes nacionales, aunque Adler considera poco probable esa asistencia en el actual contexto económico.
En ese marco, el ingeniero planteó que la posibilidad de avanzar con financiamiento provincial o mediante créditos dependerá del saneamiento económico de la provincia. Estimó que este proceso podría demorar varios años, por lo que consideró que lograr que el área metropolitana soporte fenómenos climáticos extremos será necesariamente una tarea de largo plazo.

¿Qué medidas propone el especialista?
Entre las medidas prioritarias propuestas, Adler destacó la necesidad de reconstruir y reformular integralmente los canales Norte y Sur para evitar su colapso. También recomendó ejecutar el desvío del canal Yerba Buena hacia el arroyo El Manantial para aliviar la presión sobre el canal Sur.
Otras recomendaciones incluyen identificar zonas urbanas no aptas para el desarrollo habitacional, imponer restricciones legales sobre áreas inundables, avanzar en la relocalización de poblaciones vulnerables y establecer normas constructivas adaptadas al riesgo hídrico.
El especialista también propuso crear reservorios temporales de agua, fortalecer los sistemas de Defensa Civil y salud pública, y constituir un fideicomiso específico para emergencias por inundaciones.
¿Qué conclusión presenta el informe?
Finalmente, Adler cuestionó la falta de políticas sostenidas en materia hídrica durante las últimas décadas. Sostuvo que la creación de una Autoridad Única del Agua resulta una necesidad urgente no solo para abordar el problema de las inundaciones, sino también para ordenar integralmente la gestión del agua potable, saneamiento, riego industrial y preservación ambiental.
El especialista concluyó con una advertencia contundente: si no se adoptan decisiones estructurales y de planificación en el corto y mediano plazo, el riesgo de consecuencias catastróficas sobre el área que concentra la mayor parte de la población tucumana será, tarde o temprano, inevitable.