Un exgendarme de 59 años arranca mil kilómetros con la bandera rosa: dónde termina
Mil kilómetros, un mes de ruta y una bandera rosa que ya recorrió cuatro veces el país: el exgendarme de 59 años larga este viernes desde Misiones con un objetivo que va más allá del deporte.
Ricardo Félix Krakowiechi, de 59 años, pone primera este viernes en un desafío que lo llevará desde Misiones hasta el Obelisco porteño. El objetivo no es una marca personal: quiere instalar el deporte y la detección temprana de enfermedades oncológicas en la conversación cotidiana.
La partida está fijada para las 6.45 desde la rotonda de la exgarita. Desde ahí tomará la ruta provincial 105 en dirección a San José y luego se lanzará por la ruta nacional 14, el corredor que lo depositará en Buenos Aires. Todo el trayecto lo hará portando la bandera rosa contra el cáncer de mama, la misma enseña que lo acompaña desde hace un año.
Un mes de ruta y custodia permanente
El propio Krakowiechi calculó cuánto le demandará la travesía. “El tiempo estimado de este nuevo periplo es de un mes aunque puede extenderse un poco porque son mil kilómetros de distancia”, explicó. En la misma línea, agradeció al personal de Gendarmería Nacional por el respaldo y la custodia que lo acompañará durante todo el recorrido.
El atleta pasó las últimas horas en Garupá, donde descansó antes de largar. “Poder comenzar esta nueva etapa con toda la energía” era su prioridad, contó.
Un año de bandera rosa y cuatro travesías
La fecha de largada no es casual para él. “Ayer se cumplió un año que empecé a correr portando la bandera rosa contra el cáncer de mama y eso me genera una emoción muy grande”, confesó. En ese primer año de actividad, el balance que hace es ampliamente positivo: “Gracias a Dios, todo se desarrolló de manera satisfactoria, recibo muestras de cariño de la gente todos los días, y comentarios positivos y de aliento en las redes sociales de distintas partes de Latinoamérica”.
El esfuerzo tuvo su recompensa. “En un año hice cuatro travesías que abarcaron a toda la Argentina”, repasó. Una de esas experiencias, el ida y vuelta a Puerto Iguazú, lo obligó a lidiar con cambios de clima constantes que no le bajaron el ánimo: “Estoy feliz. Espero que al llegar al Obelisco se puedan concretar los objetivos propuestos. Confío que así será, soy positivo”.
Un mensaje que excede el running
Krakowiechi aclara que su cruzada no tiene fines económicos. “Con esto no salgo a buscar dinero, sino que pretendo que la sociedad cambie”, afirmó. Su idea es simple y de bajo costo: “Me llena de felicidad que la gente haga deportes, que deje las cosas materiales, que deje la vida sedentaria, el celular, el auto, que lleve una vida sana. No hay que gastar mucho, solamente salir a correr, a caminar y llevar una alimentación sana”.
Ya con la mente puesta en la ruta, el exgendarme aseguró que el desgaste físico y mental lo canaliza en una sola meta. “Mi mente está pensando permanentemente en esta travesía solidaria que, calculo, culminaré para fin de año. Todo el cansancio corporal y mental lo canalizo en las ansias de llegar al Obelisco”, cerró.