Un fallo que remueve los cimientos judiciales: la Corte Suprema ordena revisar una condena de 23 años en Tierra del Fuego
La Corte Suprema dejó sin efecto una condena de 23 años por abuso sexual y ordenó revisar el caso. El condenado ya está en libertad condicional. ¿Qué pasará ahora?
La Corte Suprema de Justicia de la Nación dejó sin efecto una condena de 23 años de prisión por delitos contra la integridad sexual en Tierra del Fuego. El caso vuelve a foja cero, y el condenado ya recuperó la libertad condicional mientras se define su situación.
El máximo tribunal del país ordenó que el Superior Tribunal de Justicia provincial dicte un nuevo fallo en la causa "S. S. M. A.", siguiendo los lineamientos del precedente "Ilarraz". Este último, resuelto el 1 de julio de 2025, marcó un antes y un después al considerar prescripta la acción penal en un caso similar.
¿Qué pasó con el condenado?
El hombre, cuya identidad se mantiene en reserva para proteger a las víctimas, había sido sentenciado por el Tribunal de Juicio en lo Criminal del Distrito Judicial Norte. La condena original fue confirmada en su momento por el Superior Tribunal provincial, pero ahora todo cambió.
Tras el fallo de la Corte y el pedido de la defensa, el Superior Tribunal de Justicia de Tierra del Fuego ordenó la libertad del condenado, aunque no sin condiciones.
¿Cuáles son las condiciones de la libertad?
El tribunal impuso reglas de conducta estrictas para garantizar que el hombre quede sujeto al proceso mientras se resuelve su situación definitiva. Además, se dispusieron medidas de protección específicas para las víctimas, un punto que el tribunal no dejó librado al azar.
La decisión de la Corte Suprema se apoya en el precedente "Ilarraz", donde el máximo tribunal consideró que la acción penal había prescripto. En aquel caso, Justo José Ilarraz, condenado en 2018 a 25 años de prisión por delitos contra la integridad sexual, fue sobreseído.
Ahora, el Superior Tribunal deberá rehacer los cálculos sobre los plazos de prescripción y emitir un nuevo pronunciamiento. La pregunta que flota en el aire es: ¿se repetirá la historia? Mientras tanto, el condenado queda en libertad vigilada y las víctimas siguen esperando justicia.