Un fotógrafo se bañaba en Unquillo y terminó capturando un ave que casi nadie vio en Córdoba
Un fotógrafo se bañaba en Unquillo y, sin buscarlo, capturó al Espiguero pardo. La especie tiene apenas una docena de registros históricos en Córdoba. ¿Qué hizo después?
Un fotógrafo registró en Unquillo un Espiguero pardo, una especie de la que solo existen alrededor de una docena de registros en toda la historia de la provincia. El avistaje fue celebrado por ambientalistas y ocurrió mientras el hombre se bañaba.
El protagonista de este hallazgo es Guillermo Galliano, quien logró filmar al ejemplar en un momento de comportamiento natural. La localidad de Unquillo fue el escenario de este evento que generó entusiasmo entre los amantes de la naturaleza.
El Espiguero pardo (Asemospiza obscura) es una pequeña ave que habita habitualmente regiones del norte y oeste de Sudamérica, con una distribución que se extiende desde Venezuela hasta el noroeste de Argentina. Sin embargo, su presencia en tierras cordobesas es poco frecuente, lo que convierte a cada avistaje en un acontecimiento singular.
Galliano relató que “fue una enorme sorpresa encontrarlo. Es uno de los registros que más me costó identificar. Al principio no estaba seguro de qué especie se trataba y tuve que revisar cuidadosamente las características del ave. Poder filmarlo en un momento de comportamiento natural, fue una enorme sorpresa. Son esos registros que uno no sale a buscar específicamente, pero que aparecen cuando uno aprende a mirar”.
Para confirmar la identificación, el fotógrafo recurrió a Carlos Carmona, con quien comparte labores en la Fundación Mil Aves. Carmona ya había divisado al espiguero en su propio domicilio, en la localidad de Las Peñas, tiempo atrás. Ese antecedente sirvió como respaldo para cotejar el hallazgo.
Un registro poco frecuente
La escasez de registros históricos en Córdoba convierte a este avistaje en un dato relevante para los especialistas y aficionados. La especie, aunque de distribución amplia en Sudamérica, rara vez se deja ver en esta zona del país.
El hecho de que Galliano haya podido grabar al ave mientras se bañaba añade un valor especial al registro, ya que captura un momento de comportamiento natural difícil de documentar.