Un geofísico del CONICET reveló la verdad detrás de los sismos recientes y qué esperar en Argentina
¿Pensabas que los terremotos eran cosa de otros países? Un experto del CONICET revela qué hay detrás de los sismos recientes y cuál es el verdadero riesgo en Argentina. Los detalles que nadie te contó.
La ola de terremotos que sacudió varios países en las últimas semanas encendió las alarmas. Pero un especialista argentino del CONICET asegura que no hay nada fuera de lo común. ¿Qué está pasando realmente? ¿Está Argentina preparada?
¿Por qué tiembla tanto?
José Augusto Casas, geofísico e investigador del CONICET, dialogó con FM 89.3 Santa María de las Misiones y fue contundente: “Lo que está sucediendo no sale de la normalidad”. Según él, la seguidilla de temblores de magnitud considerable en poco tiempo genera más ruido mediático que otra cosa, pero las estadísticas históricas muestran que estos eventos son esperables.
“Es esperable, si vamos a las estadísticas, que estos sismos de esta magnitud, tanto en cantidad como en energía liberada, sucedan en el planeta”, explicó el experto en sismología, interferometría sísmica y monitoreo de volcanes activos.
¿Se están moviendo los terremotos de lugar?
Los sismos en Venezuela, Colombia, Perú y otras regiones hicieron pensar que la actividad sísmica se estaba expandiendo a zonas antes tranquilas. Casas lo niega de plano: “No existe un cambio de las zonas donde suceden normalmente los sismos”.
El epicentro de la mayor actividad sigue siendo el Círculo de Fuego del Pacífico, aunque también hay otros puntos calientes. “Estos eventos, particularmente los que vimos en estas semanas, están ocurriendo en zonas donde se conoce que puede llegar a ocurrir”, aclaró.
La energía que se acumula bajo tierra
¿Qué origina un terremoto? La explicación es simple: las tensiones se acumulan en las rocas del subsuelo hasta que se liberan de golpe. “Cuando esa tensión es suficientemente grande, entonces hay una liberación de esa energía y es lo que nosotros conocemos o sentimos como un sismo o un terremoto”, detalló Casas.
Pero no todos los terremotos son iguales. Las causas varían según la región. “Es distinto a lo que sucede en Indonesia, Venezuela, Colombia o Granada. La razón por la cual se acumula esa tensión es distinta en cada caso”, indicó.
Argentina en el mapa sísmico
Aunque muchos creen que los terremotos son cosa de otros países, Argentina es un territorio sísmicamente activo. “Argentina es activa desde el punto de vista que tiene una gran producción de sismos”, afirmó Casas, aunque la mayoría son de magnitud moderada.
El 80% de la sismicidad argentina se concentra en San Juan, Mendoza, Salta y Jujuy. Las dos primeras provincias tienen condiciones para movimientos de mayor magnitud. El país cuenta con el Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES) para monitorear estos fenómenos.
¿Se puede predecir un terremoto?
Casas fue tajante: los científicos pueden alertar sobre probabilidades, pero no sobre fechas concretas. “No estamos capacitados para decir que dentro de dos semanas, una semana o un tiempo particular eso va a suceder”, remarcó.
Por eso, cuestionó las supuestas alertas que circularon en redes sobre terremotos inminentes en ciertas ciudades. “La ciencia no tiene esa capacidad de saberlo”, insistió.
¿Podría haber un terremoto fuerte en Argentina?
El especialista no minimizó el riesgo ni quiso generar alarma. “La estadística y la física en su conjunto nos dicen que podría ocurrir un evento de estas magnitudes porque ha sucedido en el pasado”, explicó.
“En Argentina existe acumulación de tensiones de tal manera que puede generar eventos de magnitudes cercanas a 6, por ejemplo, dependiendo de la zona”, advirtió. La historia ya tiene ejemplos: el terremoto de San Juan de 1944, el de Caucete en 1977 y el de San Juan y Mendoza en 1961, que marcaron un antes y un después en las normas de construcción.
El cambio climático no tiene la culpa
¿Puede el cambio climático provocar terremotos? Casas lo descarta: “Hace miles de años el humano no tenía injerencia sobre el sistema Tierra, en todas sus dimensiones, e igualmente estos eventos ocurrían”.
El ser humano no puede influir en la acumulación de tensión en el subsuelo, por lo que los grandes sismos no están vinculados a la actividad humana.
¿Qué nos espera?
Lo importante es conocer las zonas de peligrosidad. El INPRES tiene mapas que indican dónde podrían ocurrir movimientos de mayor energía, y también mapas de riesgo que consideran la población expuesta y su vulnerabilidad.
“Lo importante, el primer paso, es entender que Argentina tiene la capacidad físicamente de generar o sentir estos eventos de gran magnitud y luego las políticas necesarias para mitigar estos efectos en el momento que ocurran”, concluyó Casas.
En definitiva, no estamos ante un planeta que tiembla más, sino ante una coincidencia de eventos dentro de un comportamiento sísmico conocido. El riesgo existe, también en Argentina, pero la ciencia aún no puede anticipar cuándo ni dónde será el próximo gran terremoto.