Un geólogo de la UNJu revela qué pasaría si un terremoto como el de Colombia golpea Jujuy
¿Está preparada Jujuy para un terremoto de gran magnitud? Un geólogo del CONICET revela los factores que determinan el peligro sísmico en la provincia y qué zonas son las más vulnerables.
El reciente terremoto de magnitud 7,4 que devastó el oeste y norte de Colombia, dejando más de 240 víctimas fatales, reavivó el debate sobre el riesgo sísmico en Argentina. Un especialista de la Universidad Nacional de Jujuy advirtió que la provincia no está exenta de sufrir un fenómeno similar y explicó los factores que determinan su peligrosidad.
Juan Pablo Villalba Ulberich, geólogo, docente de la UNJu e investigador del CONICET, dialogó con Canal 4 y detalló las características del sismo colombiano. Según el experto, la profundidad fue clave para evitar una catástrofe mayor.
¿Por qué tiembla en la región cordillerana?
El especialista explicó que el terremoto de Colombia estuvo vinculado a la subducción de la Placa de Nazca por debajo de la Sudamericana. Este mismo mecanismo tectónico opera en la Cordillera de los Andes, por lo que un movimiento similar podría ocurrir en territorio argentino o chileno.
“Es un sismo de los que podría ocurrir en la región argentina, chilena, toda la zona cordillerana, porque está vinculada a la subducción de lo que es la Placa de Nazca por debajo de la Sudamericana”, detalló Villalba Ulberich.
¿Qué riesgo sísmico existe en Jujuy?
La actividad sísmica en el noroeste argentino es constante, aunque la mayoría de los movimientos pasan desapercibidos. Según el geólogo, entre 10 y 20 sismos ocurren diariamente en la zona del NOA, pero son imperceptibles por su gran profundidad.
En Jujuy, uno de los puntos más activos es Susques, donde se registran temblores a más de 200 kilómetros de profundidad, con magnitudes cercanas a 2. “Son imperceptibles porque se disipa desde esa profundidad hasta llegar a la superficie de las ondas”, explicó.
Sin embargo, también se detectaron movimientos más superficiales en zonas cercanas a Cafayate y San Antonio de los Cobres. “Estábamos chequeando y vimos que hubo uno ayer bastante somero, a 5 kilómetros de profundidad”, comentó el investigador.
El Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES) divide al país en cinco zonas de peligrosidad, de 0 a 4, según la probabilidad de movimientos intensos. Entre las áreas con fallas activas se encuentran el Valle de Lerma en Salta, los Valles Calchaquíes y la Quebrada de Humahuaca.
¿Qué determina la peligrosidad de un terremoto?
Villalba Ulberich fue contundente: la magnitud no es el único factor a tener en cuenta. La profundidad y la ubicación del epicentro también juegan un papel fundamental.
“Si ocurre en una zona que está poblada, va a ser más peligroso; si ocurre a una profundidad más somera, o sea, más cerca de la superficie, va a ser más peligroso. Y la magnitud. Son los tres factores a tener en cuenta”, sostuvo.
Los datos del INPRES indican que el 80% de los sismos en Argentina ocurren a más de 100 kilómetros de profundidad, mientras que el 20% restante se origina a menos de 40 kilómetros. Estos últimos son los que históricamente provocaron mayores daños.
El terremoto de Colombia fue un claro ejemplo de cómo la profundidad puede mitigar el impacto. “Por suerte, fue profundo. Tenemos que recalcar que fue un sismo que ocurrió a más de 100 kilómetros de profundidad, vinculado a la subducción”, explicó el geólogo.
“Claramente vemos videos con daños impresionantes. Por suerte, si hubiera sido mucho más somero, hubiera sido totalmente destructivo”, agregó.
Como antecedente, recordó un sismo de gran magnitud en La Paz, en 2014, que ocurrió a casi 600 kilómetros de profundidad y fue casi imperceptible en superficie.
¿Se pueden predecir los sismos?
El especialista fue tajante: hoy no se pueden prevenir los terremotos. “Al día de hoy no se pueden prevenir los sismos, no se puede prevenir cuándo va a ocurrir ni dónde”, afirmó.
Sin embargo, sí se pueden identificar las zonas de mayor actividad, como la cordillera. Estadísticamente, se registran alrededor de 20 terremotos superiores a magnitud 7 por año en el mundo, y este año ya van ocho.
Ante la imposibilidad de anticiparlos, Villalba Ulberich remarcó la importancia de la prevención. “La prevención se puede hacer desde la información, desde construir casas sismorresistentes, de planificación edilicia y de tener también protocolos de acción frente a casos de sismos”, concluyó.