Un gigante cordobés se queda con La Serenísima: ¿Qué significa para Tucumán y el país?
Un movimiento empresarial cambia las reglas del juego. La marca láctea más emblemática del país ya no es la misma. Descubrí cómo impacta esta mega fusión en Tucumán y qué planean los nuevos dueños para miles de trabajadores y la producción nacional.
El paisaje de la industria láctea argentina cambió para siempre. La icónica marca La Serenísima, de Mastellone Hermanos S.A., ya tiene nuevos dueños: el Grupo Arcor de Córdoba y la multinacional Danone. La operación, que pone fin a años de incertidumbre y disputas legales, crea un coloso del consumo masivo con una red productiva que incluye a Tucumán.
La adquisición se materializó a través de Bagley Argentina S.A., una sociedad conformada por ambas empresas, que adquirió el 51,32% de las acciones que aún estaban en manos de la familia fundadora y del fondo Dallpoint Investments. Con esto, Arcor y Danone pasan a controlar el 100% del paquete accionario de la histórica firma láctea.
El plan de Arcor para una “Serenísima Unida”
Alfredo Pagani, presidente del Grupo Arcor, explicó la visión detrás de la compra. El objetivo es “apalancar la capacidad comercial, las operaciones, los procesos y las mejores prácticas de ambas empresas”. Para la empresa cordobesa, que ya posee una red de 49 plantas industriales –una de ellas ubicada en Lules, Tucumán–, esta fusión representa la consolidación de un holding sin precedentes en la región.
El plan estratégico se denomina “La Serenísima Unida” y busca crear una estructura única que integre a Mastellone, Danone Argentina y la red de Logística La Serenísima. El foco está puesto en la integración operativa y la búsqueda de eficiencias para mejorar la rentabilidad, luego de que el sector atravesara años con pérdidas millonarias.
¿Qué pasa con los puestos de trabajo y la producción?
Frente a la lógica preocupación que generan estas megaoperaciones, los nuevos dueños dieron a conocer los lineamientos para la transición. Se informó que las operaciones en los complejos industriales principales –como General Rodríguez (Buenos Aires), Trenque Lauquen y Villa Mercedes (San Luis)– se mantienen estables. En conjunto, estas plantas procesan alrededor de 3,8 millones de litros de leche por día.
La gestión unificada operará 11 plantas industriales en la región para producir todo el portafolio de marcas, que incluye leche, yogures, quesos y dulce de leche. Si bien no se anunciaron despidos masivos como parte directa de la compra, el proyecto explícitamente apunta a una “gestión conjunta para mejorar la rentabilidad”. En Córdoba, se mantendrá operativa la planta industrial que la empresa tiene en la localidad de Canals.
El largo camino de una negociación histórica
Esta adquisición no fue un trámite sencillo. Cierra un capítulo que se abrió en 2015, cuando se firmó una opción de compra que derivó en conflictos legales. Los desacuerdos, que surgieron en 2025, estuvieron centrados en el precio de las acciones entre los compradores (Arcor y Danone) y los herederos de la familia Mastellone. La resolución de esa disputa permitió finalmente concretar la operación que redefine el mercado.