Un gigante tucumano del agro se alía con un frigorífico clave: la millonaria apuesta para dominar la exportación de carne
Una de las familias más poderosas de Tucumán acaba de mover una ficha clave en el tablero agroindustrial nacional. ¿Cómo planean convertir una planta en Salta en la nueva usina exportadora de carne del norte argentino? Los detalles de una alianza millonaria que cambiará las reglas del juego.
La familia Brito, histórica dueña del Banco Macro y con fuerte presencia en el agro tucumano y del NOA, acaba de dar un paso estratégico para consolidarse como un jugador central en la cadena de la carne. Su empresa, Inversora Juramento, selló una alianza con el poderoso Frigorífico Gorina para operar juntos una planta en Salta, en una movida que busca crear un polo exportador de primer nivel en el norte argentino. La inversión supera los 20 millones de dólares y promete transformar la industria regional.
El acuerdo formaliza la operación conjunta del Frigorífico Bermejo, ubicado en Pichanal, Salta. El objetivo declarado por ambas compañías es integrar la producción ganadera, la capacidad industrial y las redes comerciales para aumentar la oferta de carne de alta calidad, tanto para el mercado interno como para la exportación.
Una planta transformada con millones de dólares
El corazón de este proyecto es un profundo proceso de modernización industrial que ya se ejecutó en la planta salteña. Con una inversión que ronda los 20 millones de dólares, se incorporó una nueva sala de desposte que cambia radicalmente el perfil productivo del establecimiento.
Antes, solo el 30% de la carne producida se fraccionaba y envasaba al vacío. Con las nuevas instalaciones, el 100% de la producción saldrá en cajas listas para su comercialización o exportación directa. La planta tiene una capacidad para faenar aproximadamente 144.000 cabezas de ganado por año.
Además de la sala de desposte, la ampliación incluyó mejoras en la capacidad de enfriado y congelado, y equipamiento especializado para producir carne kosher, un nicho de mercado de alto valor que abre puertas a compradores exigentes.
Impacto en el empleo y división de roles
Esta expansión industrial tendrá un efecto directo en la generación de trabajo en la región. Se proyecta un incremento del 30% en la plantilla del frigorífico, lo que llevaría el total a unos 600 empleados directos.
La alianza establece una clara división de tareas. Inversora Juramento, brazo agroindustrial de los Brito, aportará el abastecimiento constante de hacienda y toda su experiencia en el negocio ganadero integrado. Por su parte, Frigorífico Gorina contribuirá con su vasta trayectoria industrial y, lo más crucial, con su extensa red comercial internacional, construida durante décadas como uno de los principales exportadores de carne del país.
La estrategia ganadera de un gigante tucumano
Esta operación no es un hecho aislado, sino un capítulo más en la ambiciosa estrategia de expansión agroindustrial de la familia Brito. A través de Inversora Juramento, el grupo controla un sistema productivo vertical que abarca desde la siembra de alimentos para el ganado hasta la cría, recría, engorde en feedlots y, ahora, la faena industrial.
La compañía administra decenas de miles de hectáreas, principalmente en Salta, y el Frigorífico Bermejo era la pieza que faltaba para cerrar ese circuito integrado. El objetivo es claro: capturar más valor agregado en cada eslabón de la cadena y garantizar volúmenes constantes de carne con estándares homogéneos, una exigencia clave para los mercados externos.
Una alianza nacida de la necesidad
La elección de Gorina como socio tiene una historia reciente. En febrero de 2025, un incendio devastador destruyó gran parte de la planta principal de Gorina en La Plata, obligando a la empresa a reorganizar urgentemente su operación.
Para cumplir con sus compromisos de exportación durante la reconstrucción, la firma comenzó a operar en varias plantas del país mediante acuerdos. Una de ellas fue justamente el Frigorífico Bermejo. La experiencia de trabajar juntos en Salta fue tan positiva que derivó en la alianza estratégica que ahora se oficializa.
El norte argentino, nuevo polo cárnico
Detrás de este acuerdo hay una lectura compartida sobre el potencial de la región. El norte argentino cuenta con una creciente oferta ganadera y sistemas productivos que permiten obtener animales más pesados, un atributo muy valorado internacionalmente.
El proyecto del Frigorífico Bermejo busca capitalizar esa ventaja: unir la base ganadera de Juramento con el know-how exportador de Gorina para convertir a Pichanal en una plataforma de abastecimiento para el mundo. Esta movida refleja una tendencia en la industria frigorífica argentina: la formación de alianzas y la expansión multi-planta para ganar escala en un negocio cada vez más competitivo y globalizado.