Un giro histórico: el acuerdo que cambiará para siempre el comercio de Tucumán con Europa
A partir de mayo, todo cambiará para las exportaciones tucumanas. La UE activó un tratado histórico con el Mercosur que promete eliminar aranceles y abrir mercados. ¿Está preparada la provincia para aprovechar esta oportunidad única?
La Unión Europea confirmó que el tratado comercial con el Mercosur comenzará a regir de forma provisional desde el próximo 1° de mayo, tras más de un cuarto de siglo de negociaciones. Esta decisión, anunciada por la Comisión Europea, desbloqueará de inmediato la eliminación de numerosos aranceles, abriendo una puerta de oportunidades sin precedentes para las exportaciones tucumanas y argentinas hacia uno de los mercados más exigentes del mundo.
El pacto involucra a los cuatro países del bloque sudamericano: Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. Según precisó la Comisión, la aplicación provisional será efectiva para aquellas naciones que hayan completado sus procesos de ratificación interna y lo hayan notificado antes del 31 de marzo.
¿Qué significa este paso para Tucumán y el país?
La entrada en vigor provisional del acuerdo permitirá la supresión inmediata de una serie de gravámenes, creando un escenario comercial totalmente nuevo entre América del Sur y Europa. Para la Argentina, esto representa una profunda apertura hacia la UE, un destino clave para sectores vitales como el agroindustrial, energético, minero e industrial.
El tratado facilitará que la Unión Europea incremente sus exportaciones de automóviles, maquinaria, vinos y bebidas alcohólicas al Mercosur. En contrapartida, los países sudamericanos, incluida la Argentina, podrán colocar con mejores condiciones productos como carne bovina, aves, azúcar, arroz, miel y soja en el mercado europeo.
Un debate con fuertes resistencias
El camino no estuvo exento de polémica. Mientras los gobiernos de Alemania y España respaldaron el acuerdo, el sector agrícola en Francia manifestó fuertes críticas, temiendo la llegada de productos más baratos y con estándares diferentes a los exigidos dentro de la UE.
La tensión llegó al punto de que, en enero, el Parlamento Europeo solicitó a la Justicia comunitaria que verifique la legalidad del pacto. Ante esto, la Comisión Europea optó por avanzar con la aplicación provisional, a la espera de un fallo de la Corte de Justicia de la UE, un proceso que podría demorar hasta año y medio.

¿Quiénes están listos para el despliegue?
Hasta el momento, Argentina, Brasil y Uruguay ya notificaron a Bruselas que completaron sus trámites internos de ratificación. Paraguay, que lo ratificó recientemente, se espera que envíe su notificación en los próximos días, según informó la Comisión Europea.
En la práctica, el tratado busca eliminar progresivamente los aranceles sobre el comercio bilateral. La UE abrirá su mercado a aproximadamente el 92% de las importaciones desde el Mercosur y otorgará cuotas o preferencias para otros bienes. A cambio, los países sudamericanos reducirán los gravámenes sobre productos europeos.
Impacto concreto para la economía argentina
Las cifras hablan por sí solas. En 2025, la Unión Europea fue el tercer destino de las exportaciones argentinas, solo detrás de China y Brasil, con ventas por US$8.486 millones. Este acuerdo promete potenciar ese flujo de manera significativa.
Los beneficios arancelarios serán directos para productos emblemáticos. La carne vacuna, que actualmente paga aranceles de entre 20% y 60%, accederá a nuevas cuotas con aranceles reducidos o nulos. Productos del mar como langostinos y calamares pasarán a tributar 0%, al igual que la merluza, la miel y una amplia gama de frutas y cítricos, incluyendo limones, peras, arándanos, cerezas y kiwi.
Las proyecciones oficiales son contundentes: se estima que las exportaciones argentinas a la UE podrían crecer hasta un 76% en los primeros cinco años de vigencia del acuerdo, y hasta un 122% en un plazo de diez años.
Además, el tratado fortalecerá la previsibilidad jurídica, un factor clave para atraer inversiones. La Unión Europea es ya la principal fuente de inversión extranjera directa en Argentina, con un stock cercano a los US$75.000 millones. Este marco estable podría traducirse en una mayor llegada de capitales para proyectos productivos e infraestructura en todo el país, sentando las bases para una transformación económica de largo alcance.
Fuente: TN