Un giro inesperado en el caso de Érika Álvarez: la identidad de su pareja desata una investigación paralela
¿Un capo narco brasileño vinculado al femicidio de una joven en Yerba Buena? Las hermanas de la víctima lo identificaron como su pareja, pero los registros internacionales indican que debería estar tras las rejas. Descubrí cómo este giro inesperado está reescribiendo la investigación.
La posible presencia de un narcotraficante brasileño de alto perfil en la provincia podría redefinir por completo la investigación del femicidio de Érika Antonella Álvarez. El abogado querellante Carlos Garmendia presentó un testimonio clave que vincula a la víctima con Luiz Carlos da Rocha, conocido como “Cabeza Blanca”, uno de los capos más buscados de Brasil. Este hallazgo abre una nueva línea de análisis en un expediente ya marcado por conexiones con el narcotráfico y el consumo problemático de drogas.
El crimen ocurrió el 7 de enero en una vivienda ubicada en calle Santo Domingo al 1.100, en Yerba Buena. Por el hecho permanece imputado Felipe “El Militar” Sosa, mientras que también fueron procesados por encubrimiento su ex pareja Justina Gordillo, el allegado Nicolás Navarro Flores y el empleado Jorge “Chicho” Díaz. Todos continúan con prisión preventiva.
¿Quién es el principal sospechoso en el caso?
Felipe Sosa enfrenta otra causa por cultivo de marihuana a gran escala y habría sido señalado como proveedor de drogas sintéticas en fiestas electrónicas clandestinas. El expediente reveló con el paso del tiempo conexiones con el narcotráfico, lo que llevó a los investigadores a seguir inicialmente la pista de un hombre apodado “Carlos”.
Esa línea condujo hacia Carlos “El Mayor” Ferreyra, un narcotraficante paraguayo detenido en 2021 en Tucumán por orden de un juez federal de Chaco. Sin embargo, las tareas de inteligencia indicaron que no tenía relación directa con el femicidio, aunque se inició una pesquisa paralela por sus vínculos con el narcotráfico.
¿Qué cambió en la investigación recientemente?
El defensor de Sosa, Marcelo Cosiansi, aportó el testimonio de Mayra Álvarez, hermana de la víctima. Ella aseguró que Érika mantenía una relación con Da Rocha desde 2021 o 2022 y que el hombre habría permanecido en la provincia al menos hasta fines de 2025.
Este dato generó sorpresa, ya que, según registros internacionales, el narcotraficante fue capturado el 1 de julio de 2017 en Mato Grosso y debería estar cumpliendo una condena en una prisión federal de Brasilia. No obstante, su nombre también aparece vinculado a una causa por lavado de activos en Paraguay.
¿Qué dicen las autoridades sobre esta posibilidad?
El secretario de Lucha contra el Narcotráfico, Jorge Dib, confirmó que se realizan averiguaciones y remarcó que no existe un pedido de captura vigente en la base de datos de Interpol. Esto implicaría que no tendría impedimentos formales para cruzar fronteras por vías legales.
Aun así, desde el área de Seguridad indicaron que la información disponible sugiere que el narcotraficante seguiría detenido, aunque reconocieron que no hay confirmación concluyente. El periodista brasileño Allan de Abreu, autor de una biografía sobre el capo narco, advirtió que existen antecedentes de personas que utilizaron su identidad para cometer delitos.
¿Cómo se identificó a Da Rocha?
Garmendia sostuvo que mostró imágenes de Da Rocha a Milena y Mayra Álvarez, quienes lo identificaron sin dudar como la pareja de Érika y recordaron haberlo visto por última vez el año pasado. Incluso, aportó una fotografía de una reunión familiar realizada el 30 de noviembre de 2024 en la vivienda de Melina Álvarez, donde se lo observaría junto al entorno de la víctima.
El parecido con imágenes previas del narco brasileño resulta evidente, aunque se detectaron diferencias, como la presencia de un tatuaje que no tenía al momento de su detención. Según el querellante, el propio hombre habría reconocido haber estado preso por delitos vinculados a drogas, además de admitir que utilizaba identidades falsas y que se había sometido a cirugías estéticas para modificar su apariencia.
¿Qué hipótesis manejan los investigadores?
En el ámbito judicial no descartan que se trate de una confusión deliberada. Una de las hipótesis es que “Cabeza Blanca” haya utilizado la identidad de “El Mayor” o viceversa con el objetivo de ocultar su verdadera identidad.
Mientras tanto, la causa sigue abierta y las autoridades insisten en que ninguna línea investigativa puede ser descartada. La posible presencia de un narcotraficante de escala internacional en Tucumán no solo complejiza el expediente por el femicidio, sino que también refuerza las sospechas sobre la penetración de organizaciones criminales en la región.