Un giro inesperado en Nueva York: la Justicia estadounidense revoca la millonaria condena contra Argentina por YPF
Un tribunal de apelaciones en Nueva York acaba de dar un golpe de timón en el juicio millonario por YPF. ¿Qué argumentos usaron para revocar la sentencia de 16.100 millones de dólares y qué significa esto para el país?
La Corte de Apelaciones del Distrito Sur de Nueva York dio un vuelco histórico al revocar la sentencia de primera instancia que obligaba al país a pagar US$16.100 millones por la expropiación de YPF. El tribunal ordenó a la jueza Loretta Preska revisar el caso, argumentando que no interpretó correctamente la legislación argentina.
En un fallo que generó un terremoto financiero y político, los camaristas José Cabranes, Denny Chin y Beth Robinson emitieron su decisión. “Revocamos la sentencia dictada por el tribunal de distrito a favor de los demandantes en sus reclamos por incumplimiento de contrato contra la República”, indicaron en el documento.
La consecuencia inmediata es que la jueza Preska deberá dejar sin efecto la condena multimillonaria. Además, tendrá que ajustar o anular todas las órdenes de ejecución y las apelaciones que se basaban en el fallo ahora anulado.
¿Qué pasó en los mercados?
El impacto fue instantáneo. Apenas se conoció la noticia, las acciones de Burford Capital, el fondo que financia la demanda de los fondos Petersen y Eton Park, se desplomaron en la bolsa de Nueva York. En contraste, los ADRs de YPF subían y superaban la barrera de los US$45, un nivel no visto en varios años.
Desde la política, la reacción no se hizo esperar. El presidente Javier Milei celebró el fallo, afirmando que la Argentina “no deberá pagar nada”. El mandatario calificó la decisión como “histórica, impensada, el mayor logro jurídico de la historia nacional”.
Un fallo dividido y un largo camino judicial
La decisión de la Corte de Apelaciones no fue unánime. El camarista José Cabranes disintió de la posición de sus colegas Denny Chin y Beth Robinson, marcando una división al interior del tribunal.
Este capítulo se abrió cuando la Argentina presentó la apelación al fallo original de la jueza Preska en septiembre de 2024. El proceso avanzó hasta una audiencia de argumentos orales en octubre de 2025, donde las defensas de ambas partes expusieron sus posiciones ante el tribunal.
Previamente, y en un gesto anticipatorio, la misma corte había suspendido la semana pasada el proceso para activar embargos con el que los demandantes intentaban cobrar la sentencia. También frenó el trámite que buscaba declarar en desacato a la Argentina por incumplir procedimientos.
Los tres jueces que cambiaron el rumbo del caso
Los magistrados que tomaron esta decisión crucial son José Cabranes, Denny Chin y Beth Robinson, todos designados por gobiernos demócratas de Estados Unidos.
José Cabranes, de 84 años y nacido en Puerto Rico, fue designado en la Corte de Apelaciones de Nueva York en 1994 por Bill Clinton. Su experiencia con la Argentina es amplia, ya que escribió opiniones en el emblemático caso NML Capital por los bonos en default de 2001, un litigio que incluyó el embargo de la Fragata Libertad.
Denny Chin, de 71 años y nacido en Hong Kong, llegó a la corte en 2010 tras ser designado por Barack Obama. También conoce el caso argentino, ya que formó parte del panel de jueces en la primera apelación por la expropiación de YPF.
Completa el tribunal Beth Robinson, de 60 años y nacida en Pakistán, quien llegó a la Corte de Apelaciones de Nueva York en 2021, designada por el actual presidente Joe Biden.
El fallo deja ahora en manos de la jueza Loretta Preska la reapertura y revisión integral del caso, dando al país una oportunidad inesperada para revertir una de las condenas económicas más grandes de su historia.