Un guardaparque buscaba un alga invasora y encontró algo que nunca se había visto en Los Glaciares
El guardaparque buscaba un alga invasora y se topó con un hallazgo que sorprende a la ciencia: renacuajos de una especie que casi no se deja ver. ¿Qué significa para su conservación?
Lo que empezó como una inspección de rutina para detectar un alga invasora terminó en un descubrimiento que marca un antes y un después para la biodiversidad patagónica. Por primera vez, se confirmó un sitio activo de reproducción de la Ranita de Chaltén (Chaltenobatrachus grandisonae) dentro del Parque Nacional Los Glaciares.
El hallazgo ocurrió en la Seccional Moyano, en la Zona Centro del parque, mientras el guardaparque Sergio Goitía revisaba cuerpos de agua cercanos a la Senda a Laguna Azul en busca del alga Didymo. Al notar movimientos bajo el agua, el agente hizo una captura manual preventiva, fotografió a los ejemplares en alta resolución y los devolvió de inmediato a su hábitat.
La confirmación científica
Según informaron desde el Parque Nacional Los Glaciares, la validación taxonómica estuvo a cargo de la Dra. Evangelina Soledad Vettese (Fundación Anfibia – El Chaltén) y el Dr. Diego Barrasso (IDEAus-CONICET – Puerto Madryn), especialistas de referencia en la herpetofauna patagónica.
Al analizar el material fotográfico, los científicos determinaron que se trataba de estadios larvales puros: renacuajos en fases tempranas y medias, sin miembros posteriores emergidos. Eso confirma de manera inequívoca que la cuenca funciona como un santuario de ovoposición y no como un simple lugar de paso de ejemplares adultos.
¿Qué características permitieron identificarla?
Los renacuajos presentaban rasgos distintivos que facilitaron su reconocimiento: un cuerpo hidrodinámico con silueta achatada, una adaptación clave para resistir corrientes; una coloración dorsal marrón-olivácea con reticulado fino y tupido; y una cola musculosa con aletas de altura moderada y punta redondeada, ideal para nadar en aguas frías.
Una especie enigmática de los bosques fríos
La Ranita de Chaltén es un anfibio exclusivo de los ambientes cordilleranos del sur de Argentina y Chile. Su hallazgo es tan difícil que la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) la mantiene en la categoría de “Datos Insuficientes”.
Si bien existían antecedentes esporádicos de ejemplares adultos en la Reserva Provincial Lago del Desierto (1997) y en el valle del río Toro (2024), el Parque Nacional Los Glaciares no contaba con pruebas de campo sobre su reproducción. Este registro de un nido larval establece un pilar clave para reforzar la protección de las cuencas de agua dulce en la Patagonia austral.