Un hallazgo en Palermo desató una investigación que involucra a dos hospitales
La muerte de un anestesista en Palermo el 20 de febrero destapó una investigación por robo de medicamentos en el Hospital Italiano de Buenos Aires. Dos personas fueron imputadas por administración fraudulenta.
La muerte de un joven anestesista en su departamento del barrio de Palermo destapó una trama que combina consumo de drogas, robos en un hospital y fiestas clandestinas. La Justicia investiga un caso de administración fraudulenta de medicamentos en el Hospital Italiano de Buenos Aires y un posible desvío de drogas.
Todo comenzó el 20 de febrero cuando Alejandro Zalazar, de 29 años, fue encontrado muerto en su vivienda. Trabajaba como anestesiólogo de guardia del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez.
Según el parte policial, el cuerpo tenía una vía conectada en el pie derecho y la marca de un catéter en el izquierdo. A su lado se hallaron elementos descartables para inyecciones.
La investigación se expande
El 23 de febrero, el Hospital Italiano de Buenos Aires radicó una denuncia por faltante de anestésicos. La causa quedó a cargo del juez Javier Sánchez Sarmiento.
El 12 de marzo, la División de Organizaciones Criminales de la Policía de la Ciudad realizó tres allanamientos. Los resultados fueron positivos: se determinó que los fármacos encontrados en la casa del médico fallecido pertenecían al centro de salud.
La primera parte de la autopsia estableció que la causa de muerte fue congestión, edema pulmonar y edema meningoencefálico. Aún se espera conocer la causa de base, que se presume fue una sobredosis de propofol y fentanilo.
Los sospechosos y las “Propo fest”
En paralelo, se viralizó un audio de WhatsApp que menciona supuestas fiestas llamadas “Propo fest”. Según este testimonio, en esas reuniones se usaban insumos hospitalarios como propofol y fentanilo con fines recreativos.
Las autoridades identificaron a dos sospechosos: Hernán Boveri, un exprofesional del área de Anestesiología del Hospital Italiano, y Delfina Lanusse, una residente de tercer año de la misma institución que fue apartada.
Ambos fueron indagados por el fiscal Lucio Herrera y quedaron imputados, por el momento, por administración fraudulenta. La Justicia investiga si esos fármacos eran utilizados para usos recreativos en presuntas fiestas sexuales.
Otra línea de investigación
Aunque el audio viralizado no forma parte del expediente, la fiscalía sigue otra línea mencionada en ese mensaje. Se trata de la venta de “viajes controlados”, donde por una suma de dinero se ofrecería a clientes experimentar un estado de relajación extrema bajo supervisión.