Un histórico avión de Malvinas volvió a rugir y tuvo un copiloto inesperado
En un homenaje único, un histórico avión de la guerra de Malvinas volvió a rodar tras años de silencio. Lo que sucedió en la cabina con un periodista como copiloto es una experiencia que pocos han vivido.
En un festival aéreo de General Rodríguez, un legendario Douglas DC3, conocido como “Halcón” por su participación en la guerra de Malvinas, volvió a rodar por la pista después de años. El periodista Guillermo Lobo no solo fue testigo, sino que se convirtió en copiloto en vivo, recibiendo una instrucción que pocos pueden contar.
El evento sirvió como un homenaje a los héroes de Malvinas. Guillermo Lobo entrevistó a distintos pilotos que combatieron juntos en el conflicto y que iban a volar sus propios aviones durante el festival.
En un momento clave, la situación dio un giro inesperado. Uno de los pilotos le pidió al periodista que pusiera en marcha el histórico avión él mismo.
El momento en que el Halcón cobró vida
Guillermo entrevistó a dos pilotos veteranos de Malvinas, cada uno con cinco misiones cumplidas, quienes volaron el legendario DC3. Además del rodado de esta aeronave, otros aviones experimentales despegaron en lo que se describió como el primer homenaje de pilotos de Malvinas en vivo.
“Este dc3 vuelve a cobrar vida”, le comentó Guillermo a Maratini, uno de los excombatientes. El piloto respondió con emoción: “Vuelve a cobrar vida y, además, yo lo volaba hace 12 años. Me gustaría que vinieran al festival y no se lo pierdan”.
Tras subir a la cabina y realizar todos los chequeos de rutina y la comunicación con la torre, llegó el instante decisivo. En cuestión de minutos, el piloto le indicó a Lobo que pusiera el avión en marcha. “Cuando prenda el motor, yo te indico y sacas la mano del arranque”, fueron las instrucciones precisas.
“Guille, es como rodar un convencional. Le vamos dando toquecitos a los frenos, lo sacamos a la pista y lo rodamos”, le explicó el experto al periodista. La experiencia no terminó con encender el motor. Con entusiasmo, Guillermo preguntó: “¿Lo puedo hacer yo?“, refiriéndose al control del recorrido. Los pilotos accedieron.
Así, el avión comenzó a moverse por la pista por primera vez en años, generando un momento cargado de emoción durante el homenaje.
Vuelo junto a héroes en aeronaves únicas
Una vez finalizado el recorrido del DC3, la experiencia para el equipo de TN continuó en el aire. Se subieron a aviones construidos por excombatientes de Malvinas. Dos de estos héroes volaron en conjunto en sus propias aeronaves experimentales, y Guillermo Lobo tuvo nuevamente el privilegio de ocupar el lugar de copiloto.
Tras acomodarse en la pista, el avión experimental despegó y sobrevoló General Rodríguez. Durante el vuelo, se pudo apreciar desde el aire la diversidad de aviones deportivos que fueron inventados y construidos por entusiastas de la aviación.
El festival aéreo en General Rodríguez se consolidó así como un escenario único, donde la historia bélica, la ingeniería casera y el periodismo se unieron para revivir la memoria de Malvinas desde una perspectiva íntima y vibrante.