Un hito religioso: la Capilla de Adoración Perpetua se prepara para su 50° aniversario
La Capilla de Adoración Perpetua de la parroquia San Miguel se prepara para su 50° aniversario con misas y adoración mensual. ¿Qué otras sorpresas prepara la comunidad?
La Capilla de Adoración Perpetua de la parroquia San Miguel ya comenzó la cuenta regresiva hacia su 50° aniversario, un hito que se celebrará el 7 de julio de 2027. El camino hacia el jubileo incluirá una misa y adoración comunitaria cada día 7 del mes, según confirmó el párroco Gustavo Horisberger a Elonce.
¿Qué pasará cada mes?
La comunidad parroquial pondrá en marcha un programa que se extenderá durante los próximos meses. Cada día 7, los fieles podrán participar de una celebración eucarística seguida de una hora de adoración comunitaria. “Hemos comenzado la actividad y va a ir creciendo progresivamente”, detalló Horisberger.
La elección de esa fecha no es casual: “El jubileo es el 7 de julio del año que viene y nos preparamos de a poco, progresivamente, celebrando primero la misa y después una hora de adoración”, explicó el sacerdote.
Un templo abierto las 24 horas
La capilla funciona bajo la modalidad de adoración perpetua, lo que significa que permanece disponible durante todo el día. Para sostener esa dinámica, distintas personas asumen el compromiso de permanecer una hora en oración. “Las 24 horas hay alguien que está permanentemente con Jesús. Para nosotros es como un canal de gracia”, manifestó.
Quienes concurren no solo rezan por sus propias intenciones, sino también por familiares, otras personas y diversas problemáticas sociales. Además, Horisberger destacó la conexión entre la vida espiritual y la acción social: mientras la capilla celebrará sus 50 años, el comedor comunitario de la parroquia cumplirá 49.
¿Cómo sumarse a la adoración?
El párroco invitó a quienes deseen incorporarse a la adoración perpetua a acercarse a San Miguel y anotarse en alguno de los horarios disponibles. “Quiero invitar a todos aquellos que se quieran sumar a la adoración a venir a la parroquia y anotarse en una hora. Gracias a Dios, siempre las 24 horas hay alguien con Jesús, pero hay personas que no saben que existe este lugar”, sostuvo.
Horisberger consideró que la participación sostenida puede ser una experiencia transformadora: “Con el tiempo, la gente va descubriendo cómo ese encuentro con Jesús y esa presencia silenciosa en nuestra vida va realizando quizás un milagro, una transformación o una posibilidad de ver la vida con otros ojos”, concluyó.