Un hogar de tránsito en Posadas busca desesperadamente ayuda para sostener a 13 niños
13 niños con dificultades sociocognitivas esperan una mano en Posadas. Las hermanas que los cuidan lanzan un pedido desesperado a la comunidad: ¿te sumás como benefactor?
En el Hogar de Niños Sagrado Corazón, en Miguel Lanús, Posadas, 13 niños con dificultades sociocognitivas y carencias básicas dependen del cuidado de tres religiosas que hoy lanzan un pedido urgente a la comunidad: necesitan benefactores y socios regulares para poder planificar gastos y reparar un edificio de 45 años.
Las hermanas Izabela, Elisa y Aída asumieron la conducción del hogar en febrero pasado, tras la partida de las Siervas de la Divina Providencia. Desde entonces, enfrentan los mismos desafíos que cualquier familia numerosa, pero con recursos limitados.
"Es igual que llevar adelante una familia numerosa, tenemos los mismos gastos que cualquier familia: medicamentos cuando se enferman, especialistas para tratarlos —psicólogos, fonoaudiólogos—. Además, la estructura edilicia del hogar, que ya tiene 45 años, requiere mantenimiento. Después de unos años que no se hizo nada hay problemas con las cañerías y de humedad en las paredes de las habitaciones de los chicos y chicas", confiaron.
¿Cómo ayudar?
La campaña impulsada por las religiosas contempla distintas categorías de aportes: benefactores pueden donar de $50.000 a $100.000 por semestre; socios activos, de $5.000 a $10.000 mensuales; protectores, de $15.000 a $25.000 por trimestre; y simpatizantes, de $2.500 a $4.000 mensuales.
"Pusimos algunos montos tentativos, pero la idea es que el que quiera ayudarnos como socio regular lo haga con el monto que pueda porque a nosotros nos sirve, poquito ya es mucho", destacaron.
Quienes deseen colaborar pueden hacerlo a través de Mercado Pago al alias "Hogarposadas" o por transferencia al CBU de la Asociación Pro Hogar de Niños Sagrado Corazón: 2850001040094009852478. También están habilitadas las visitas: "Hay muchas personas que les cuesta venir, pero por supuesto, también son bienvenidos los que quieran visitarnos", señalaron.
Una ayuda que no alcanza
El hogar recibe alimentos de Bienestar Social y una cápita por cada niño desde Derechos Humanos, "pero no alcanza para darles las cuatro comidas de los niños durante el mes ni para hacer frente a los gastos que requiere el sostenimiento del hogar y atender las necesidades de los chicos", admitieron.
Las religiosas agradecen la ayuda de la comunidad con alimentos perecederos, aunque igualmente deben realizar compras para cubrir las necesidades alimentarias. "Ellos están en etapa de crecimiento y comen bastante, mínimo dos platos de comida cada uno. Quizás no encuentran en su casa y aprovechan cuando vienen acá", señalaron.
Apoyo escolar y anhelos pendientes
La Municipalidad de Posadas colabora con un taller de apoyo pedagógico dos veces por semana, el mantenimiento de la huerta y clases de danza los jueves. Además, psicopedagogas concurren periódicamente y una psicóloga asiste a dos niños.
Los 13 chicos tienen en común un retraso madurativo, pero todos están escolarizados. "La mayoría va a la Escuela 269 de Garupá, uno de los chicos empezó la secundaria en la Comercio 8 y Ezequiel, quien tiene una dificultad cognitiva más importante, va a la Especial 4 de Garupá", detallaron.
Las hermanas buscan voluntarios que oficién de padrinos escolares: "Apuntamos a conseguir voluntarios que oficien de padrinos escolares para cada niño. Ellos necesitan un seguimiento y atención personalizado porque la mayoría está atrasado en los aprendizajes y necesita más ayuda. Por eso, nuestro ideal es encontrar una persona para cada niño que pueda ayudar a que avance en la escuela", confiaron.
Además, 9 de los 13 chicos son varones y sueñan con aprender a jugar al fútbol y construir una casa en el árbol. "Buscamos voluntarios que realmente sientan ganas de hacer este trabajo, que tengan abierto el corazón para los niños. No es tan difícil hacer las tareas con ellos, pero hay que estar con ellos y ayudarlos", explicaron.
El costo de la escuela de fútbol es de $40.000 por mes por chico, un monto imposible para el hogar. Por eso, piden la colaboración de la comunidad para hacer realidad estos anhelos.