Un hogar del AMBA necesitó más de $213 mil en marzo solo para pagar servicios: el rubro que se lleva casi la mitad del dinero
¿Cuánto de tu sueldo se va solo en pagar la luz, el gas y el colectivo? Un informe revela la cifra récord que necesitó un hogar promedio en marzo y el servicio que se lleva casi la mitad del dinero.
La presión sobre el bolsillo de las familias del Área Metropolitana de Buenos Aires no da tregua. Un informe reveló que en marzo, un hogar promedio sin subsidios debió desembolsar una cifra récord para cubuir los servicios básicos, con un rubro en particular absorbiendo casi la mitad de ese gasto. El aumento interanual superó ampliamente a la inflación, marcando un deterioro acelerado del poder adquisitivo.
Según el último estudio del Observatorio de Tarifas y Subsidios del IIEP (UBA-Conicet), el monto necesario para pagar electricidad, gas, agua y transporte alcanzó los $213.557 mensuales. Esto representa un incremento del 11,4% con respecto a febrero y una suba interanual del 46%, claramente por encima del nivel general de precios.
El documento es contundente al explicar la causa: “El incremento del gasto se explica esencialmente por subas en todos los cuadros tarifarios”. No fue un mayor consumo lo que encareció las facturas, sino los ajustes de precios aplicados por el gobierno en cada uno de los servicios públicos.
¿Qué servicio pesa más en la billetera?
El transporte se consolida como el ítem más oneroso para los vecinos del AMBA. Con un gasto mensual promedio de $101.026, este rubro representa cerca del 47% del total de la canasta de servicios. Es decir, de cada $100 destinados a estos pagos, casi $50 se van en movilidad.
Este salto se explica principalmente por los aumentos en las tarifas de colectivos. Las líneas que operan dentro de la Ciudad aplicaron subas bajo la fórmula de inflación más 2%, mientras que los servicios interjurisdiccionales —dependientes de la Nación— registraron incrementos acumulados superiores al 30% desde su último ajuste.
Esta dinámica derivó en un alza del 16,3% en el boleto promedio y del 14,8% en el gasto total en transporte. La brecha con el costo real sigue siendo abismal: el informe estima que cada viaje cuesta en realidad $1811, un valor muy por encima de lo que paga actualmente el usuario en el AMBA.
La electricidad, el gas y el agua: subas constantes
En el frente energético, la electricidad tuvo un incremento más moderado en marzo, del 3,2%, impulsado por ajustes en los cargos fijos y variables. La factura promedio para un usuario sin subsidios se ubicó en $49.462.
El panorama para el gas fue más complejo. Aunque el cargo variable se redujo levemente, el aumento del consumo por la estación y la suba del cargo fijo generaron un salto del 14% en la factura mensual, que promedió $28.025. Un dato clave es que, con el nuevo esquema de subsidios, ningún usuario recibe bonificaciones en el precio del gas, lo que elevó significativamente la porción de costo que cubren los hogares.
Por su parte, el servicio de agua registró un gasto promedio de $35.045, con una suba del 12,6% impulsada por actualizaciones tarifarias y la mayor cantidad de días del mes.
El informe del IIEP UBA-Conicet destaca un cambio estructural: hoy, los hogares del AMBA pagan en promedio el 65% del costo real de los servicios, mientras que el Estado cubre el 35% restante.
El golpe al salario: cada vez se puede comprar menos
El impacto en los ingresos de las familias es directo y profundo. En marzo, la canasta de servicios representó el 12,3% del salario promedio registrado, estimado en $1.741.460. Esto significa que un trabajador promedio necesita destinar más de una décima parte de su sueldo únicamente para cubrir estos gastos básicos.
La capacidad de compra se redujo notablemente. Con un salario promedio, hoy se pueden adquirir 8,1 canastas de servicios, una cifra inferior a las 9,3 que se podían cubrir hace un año. Este dato refleja cómo el aumento tarifario, al superar a la inflación, erosiona el poder adquisitivo a un ritmo alarmante, comprometiendo cada vez más el presupuesto familiar para otros rubros esenciales.