Un hombre de 66 años esperó el veredicto en el Penal de Chimbas: lo que resolvió la jueza
La jueza Verónica Chicón resolvió este jueves el futuro de Oscar Pablo Flores, acusado de abusar de una nena de 10 años en Santa Lucía. La decisión llegó tras meses de detención en el Penal de Chimbas y dejó abierta una pregunta que el fallo completo responderá recién en noviembre.
La jueza Verónica Chicón absolvió por el beneficio de la duda a Oscar Pablo Flores, acusado de abusar sexualmente de una niña de 10 años en Santa Lucía. La resolución se conoció este jueves, en la última jornada del juicio, y dispuso su inmediata liberación. El hombre, de 66 años, permanecía detenido en el Penal de Chimbas desde abril. La Fiscalía había pedido ocho años de prisión.
La investigación se puso en marcha el 18 de abril, cuando la madre de la niña encontró una prenda íntima con manchas de sangre debajo de la cama de su hija. Según el relato que quedó incorporado al expediente, la menor habría señalado a Flores, a quien identificaba como su abuelo por el vínculo que mantenía con su hermano mayor.
Qué decía la acusación
De acuerdo con la acusación, el presunto episodio habría ocurrido el viernes 17 de abril. La niña recibió atención médica y después se radicó la denuncia en ANIVI. Los exámenes registraron lesiones en la zona vulvar y la causa avanzó bajo la hipótesis de un abuso sexual gravemente ultrajante.
Flores fue detenido el 20 de abril y quedó con prisión preventiva mientras se realizaban las medidas probatorias, entre ellas las pericias médicas y la entrevista de la menor en Cámara Gesell.
Los argumentos de la defensa
Durante el debate, uno de los puntos centrales que plantearon los abogados defensores fueron las imágenes de una cámara de seguridad ubicada frente a la vivienda del acusado. Según expusieron, los registros permitieron reconstruir parte de los movimientos de la niña durante la tarde del 17 de abril, en el horario en el que la Fiscalía situaba el presunto abuso.
La defensa sostuvo que en las grabaciones se ve a la menor acercarse al domicilio, permanecer allí unos minutos y luego retirarse caminando por la calle, sin signos evidentes de violencia. También marcó que la ropa que llevaba puesta en ese momento no coincidía con la prenda incorporada después como evidencia.
A partir de esa reconstrucción, los abogados afirmaron que no se pudo determinar qué ocurrió en el período posterior, hasta que la madre encontró la ropa manchada con sangre. Para la defensa, esas circunstancias generaban dudas sobre la autoría del hecho.
Otro de los aspectos cuestionados fueron las conclusiones de dos profesionales que examinaron a la niña. Según lo expuesto en el juicio, la médica legista describió una lesión en la parte inferior de la zona vulvar, mientras que una ginecóloga que la atendió más tarde consignó una lesión en la parte superior.
Los defensores remarcaron esa diferencia y sostuvieron que las profesionales explicaron que las lesiones podían tener distintos mecanismos de origen. En consecuencia, argumentaron que los informes médicos no permitían establecer de manera concluyente que hubieran sido provocadas por Flores.
El día de la absolución
La audiencia final incluyó los alegatos de las partes y las últimas palabras del acusado. En esa instancia, la Fiscalía pidió ocho años de prisión, mientras que Flores, según relató su defensa, negó haber cometido el hecho y pidió que se hiciera justicia.
Después de escuchar a las partes, la jueza Chicón dispuso un cuarto intermedio para deliberar. La audiencia se reanudó alrededor de las 12.30, cuando comunicó la absolución por el beneficio de la duda y ordenó la libertad inmediata del acusado.
Los fundamentos completos de la sentencia se conocerán el próximo 2 de noviembre. En esa instancia se detallará la valoración judicial de las pruebas y los testimonios presentados durante el proceso, así como los argumentos que sustentaron la decisión.