Un hombre se quejó de un dolor en un control de ruta y lo que hallaron en su cuerpo dejó en shock a los gendarmes
Un hombre simuló un dolor para evadir un control en la ruta, pero su estrategia salió terriblemente mal. Los gendarmes, alertados por su actitud, lo llevaron a un hospital y lo que descubrieron dentro de su cuerpo es difícil de creer.
Un control de rutina en Tucumán terminó con un hallazgo macabro dentro del cuerpo de un pasajero. La queja de un “dolor abdominal” despertó las sospechas de los agentes y derivó en una intervención médica que confirmó sus temores. El hombre, de nacionalidad boliviana, viajaba en un colectivo de larga distancia que cubría la ruta desde Jujuy hasta Mendoza.
El operativo fue ejecutado por efectivos del Escuadrón 55 de la Gendarmería Nacional. Tuvo lugar en el Peaje Molle Yaco, sobre la Ruta Nacional 9, un punto clave para la vigilancia del tránsito interprovincial.
Durante la inspección del vehículo y la revisión de documentación, uno de los pasajeros manifestó sentirse mal. El joven expresó que sufría fuertes dolores abdominales. Esta actitud alertó de inmediato a los gendarmes experimentados, quienes reconocieron un posible patrón delictivo.
¿Qué sospecharon los uniformados?
Los agentes pensaron de inmediato que podían estar frente a un caso de un “capsulero”. Este término se utiliza para describir a las personas que transportan drogas dentro de su organismo, encapsuladas para evitar su detección.
Ante la emergencia médica declarada y la sospecha fundada, los gendarmes no dudaron. Decidieron trasladar al hombre a un centro de salud de la localidad de Trancas para una evaluación más profunda.
En el hospital, las placas radiográficas no dejaron lugar a dudas. Las imágenes mostraron claramente la presencia de múltiples “cuerpos extraños” alojados en el estómago del individuo. El diagnóstico de los médicos corroboró la hipótesis policial.
El caso escaló rápidamente a la justicia federal. El Juzgado Federal 2 de Tucumán tomó intervención y dictó las primeras medidas. Ordenó que el acusado fuera derivado al Hospital Zenón Santillán para recibir atención especializada.
El impactante resultado del procedimiento médico
Bajo estricto control médico y policial, se ejecutó el protocolo de evacuación de los objetos. El resultado fue escalofriante. El sospechoso expulsó, de su propio organismo, un total de 95 cápsulas.
Cada una de estas cápsulas estaba meticulosamente envuelta. Los paquetes utilizaban dedos de goma y nylon encintado, una técnica común para intentar evitar filtraciones y intoxicaciones durante el transporte interno.
La sustancia contenida en los envoltorios fue sometida de inmediato a la prueba del narcotest. El análisis confirmó que se trataba de cocaína. El peso total del alcaloide incautado ascendió a 1 kilogramo y 83 gramos.
Con la droga ya secuestrada como evidencia, el proceso judicial avanzó. La Justicia ordenó la detención formal del joven boliviano, quien quedó a disposición de las autoridades federales. El cargamento, valorado en el mercado ilegal, nunca llegó a su destino final en Mendoza.