Un hombre ya denunciado por su propia madre vuelve a ser buscado tras un insólito pedido en un kiosco

Una simple solicitud en un local familiar terminó en una nueva denuncia. ¿Cómo es que un hombre ya señalado por su propia familia volvió a actuar? Los detalles de la seguidilla de hechos que mantiene en alerta a más de un barrio.

· 3 min de lectura
Un hombre ya denunciado por su propia madre vuelve a ser buscado tras un insólito pedido en un kiosco

Leandro Carlos Albarracín es nuevamente el centro de una investigación policial tras ser acusado de llevarse un teléfono celular de un kiosco familiar en el barrio Mercantil. Este hecho se suma a una serie de denuncias en su contra registradas en apenas una semana, incluyendo episodios dentro de su entorno familiar que ya habían motivado su detención.

El episodio más reciente ocurrió este sábado alrededor de las 19:00. Según la denuncia radicada por Andrea Cristal Brandán, su hija se encontraba atendiendo el negocio familiar cuando Albarracín se presentó en el lugar. El hombre le solicitó a la joven un teléfono celular “prestado” para realizar una llamada, además de pedirle un vaso con agua.

La menor, quien según la denuncia lo conocía, accedió al pedido. Sin embargo, al regresar desde el interior de la vivienda con el agua, el sujeto ya se había retirado del lugar llevándose consigo el aparato telefónico.

¿Qué elementos sustrajo?

El teléfono hurtado es un Motorola E15 color celeste, con una funda transparente que tiene dibujos de anime. Ante la denuncia presentada, el fiscal interviniente, Dr. Emanuel Sabater, dispuso de inmediato una serie de medidas para la investigación.

Se ordenó una inspección ocular en el lugar de los hechos, el relevamiento de cámaras de seguridad de la zona, la intervención del Departamento de Robo y Hurto de la policía y un pedido de aprehensión en la vía pública para dar con el paradero de Albarracín.

Una semana cargada de denuncias

El nombre de Leandro Carlos Albarracín ya resonaba en las comisarías locales por una seguidilla de hechos previos. El pasado 2 de marzo, el propio Albarracín se presentó en una dependencia policial reconociendo haber sustraído dinero y un teléfono celular a su madre. Posteriormente, la mujer radicó la denuncia formal y el joven terminó detenido.

Pero la situación no terminó allí. El 5 de marzo, la misma madre volvió a denunciar a su hijo por otro episodio ocurrido en su domicilio del barrio Agua Santa. Allí, Albarracín habría ingresado, protagonizado un altercado y sustraído distintos bienes, entre los que se mencionan una garrafa, seis sillas y dinero en efectivo.

Finalmente, este 7 de marzo se sumó la nueva denuncia por el hurto del celular en el kiosco de barrio Mercantil. La sucesión de estos hechos en tan pocos días ha generado un marcado malestar e indignación entre los vecinos de los barrios afectados.

Mientras tanto, la policía continúa con las actuaciones correspondientes en cada una de las causas, procurando localizar al acusado para dar cumplimiento a las medidas dispuestas por la Justicia. La rápida acumulación de casos ha puesto un foco especial sobre estas investigaciones.

Más para leer

¿Quemar caña en Tucumán? Ahora solo cinco horas al día y con duras restricciones
Sociedad
Lo que nadie contó del operativo sanitario en Fiambalá: ¿qué pasó con la telemedicina?
Sociedad
Atención solo por la mañana: el cambio que aplica el Colegio de Abogados hasta el 24 de julio
Sociedad
Cada minuto cuenta: la estrategia que busca salvar neuronas en Salta ante un ACV
Sociedad
Salta capacita a la comunidad para salvar vidas ante un ACV: ¿qué son los 'espacios neuroprotegidos'?
Sociedad
Ahora, en Saladillo, las ambulancias sabrán exactamente dónde vive un paciente electrodependiente
Sociedad
Publicidad