Un ícono de la ciudad se desploma: el histórico gomero del Parque Avellaneda cayó tras las lluvias
El histórico gomero del Parque Avellaneda, un árbol declarado “Notable”, ya no está en pie. ¿Qué fue lo que finalmente derribó a este gigante que sobrevivió décadas en la ciudad? Las impactantes imágenes de su caída y los detalles que llevaron a este final.
Un símbolo del paisaje urbano tucumano se vino abajo este miércoles. El histórico gomero del Parque Avellaneda, declarado “Árbol Notable”, cayó a media mañana tras varias jornadas de intensas precipitaciones, provocando un gran impacto en la zona frente al cementerio del Oeste.
El ejemplar, un Ficus macrophylla de gran tamaño, se desplomó sobre la calle Asunción al 1.000, en la plaza Alfredo Gramajo. La caída causó importantes daños en el lugar y fue captada en video por testigos del suceso.
El momento del derrumbe captado en video
La periodista Badiha Sebih difundió en la red social X dos registros que muestran la magnitud del impacto. En las imágenes se observa el instante en que el enorme árbol cede y la escena posterior, con el tronco y la copa extendidos sobre la calle y la vereda.
Acaba de caer el histórico gomero de zona Parque Avellaneda. Asunción y Mendoza. pic.twitter.com/aUIUrjMYRs
— Badiha Sebih (@badiha_) March 18, 2026
Desde la Municipalidad de la Capital informaron que durante el año pasado se le había realizado una poda preventiva. En esa intervención se retiraron grandes ramas secas que ya representaban un riesgo para la seguridad de peatones y automovilistas que transitaban por el área.
Un árbol con historia y un título especial
Este gomero no era un árbol cualquiera. Por su valor histórico y sus imponentes dimensiones, el Concejo Deliberante local lo había declarado “Árbol Notable” en el año 2004 mediante la ordenanza 3354.
La especie Ficus macrophylla, a la que pertenecía, se caracteriza precisamente por su gran porte y por sus raíces expansivas. Estas raíces, si bien son parte de su majestuosidad, suelen generar inconvenientes en el entramado urbano, levantando veredas y afectando calles cercanas.
Su ubicación, en un punto neurálgico del Parque Avellaneda y frente a un cementerio histórico, lo convertía en un referente visual para generaciones de tucumanos. Su caída deja un vacío evidente en el paisaje del barrio y plantea interrogantes sobre el cuidado del arbolado público patrimonial.

Las intensas lluvias que afectaron a San Miguel de Tucumán en los últimos días aparecen como el factor desencadenante final. La tierra saturada de agua pudo haber debilitado el anclaje de sus extensas raíces, comprometiendo la estabilidad del coloso vegetal.
El operativo para retirar los restos del árbol y evaluar los daños materiales en la infraestructura circundante se desarrolló durante la jornada. Las calles aledañas al cementerio del Oeste permanecieron complicadas para el tránsito vehicular y peatonal.