Un instructor de pesas fue condenado por grooming tras acosar a una alumna en un club de San Rafael
La Justicia condenó a un profesor de pesas de un exclusivo club de San Rafael por acosar a una alumna menor de edad. ¿Qué pruebas lo incriminaron? Los detalles del fallo que conmocionó al ámbito deportivo.
La Justicia de Mendoza acaba de dictar sentencia en un caso que remeció al ámbito deportivo de San Rafael. Un profesor de pesas de una de las instituciones más exclusivas del departamento fue hallado culpable de grooming.
Martín Bernardo Peralta Jodas, instructor del Tenis Club, recibió una condena de un año de prisión en suspenso. El tribunal lo encontró responsable de acosar sexualmente a una menor que era alumna en el club.
El fallo se conoció semanas atrás y puso fin a una investigación que estuvo a cargo del fiscal Javier Giaroli. Fue él quien reunió las pruebas que terminaron siendo claves para acreditar la responsabilidad del acusado.
¿Qué fue lo que hizo el profesor?
Los hechos ocurrieron mientras el acusado se desempeñaba como instructor de pesas dentro de las instalaciones del Tenis Club. La víctima era una alumna menor de edad que concurría al lugar.
Durante el juicio, la fiscalía logró demostrar que el acosó a la adolescente aprovechando la relación de confianza que existía entre ambos. El caso generó una gran conmoción en la comunidad de San Rafael, ya que se trata de un club muy reconocido y frecuentado por familias.
La condena y sus alcances
Tras analizar todas las pruebas incorporadas al expediente, la Justicia resolvió condenar a Peralta Jodas por el delito de grooming. La pena impuesta fue de un año de prisión en suspenso, lo que significa que no irá a la cárcel mientras cumpla con las condiciones que le fijó el tribunal.
Este tipo de condenas en suspenso implican que el condenado debe cumplir ciertas reglas de conducta durante un período determinado. Si las incumple, podría perder ese beneficio.
El fallo es considerado un nuevo antecedente importante en la lucha contra los delitos contra la integridad sexual de menores. También subraya la necesidad de denunciar este tipo de situaciones, sobre todo cuando ocurren en espacios donde los adultos tienen un rol de autoridad o cuidado sobre los adolescentes.