Un intendente chaqueño lanzó una advertencia por El Niño que incomoda al gobierno de Zdero
¿Qué encontró un intendente chaqueño en los registros de lluvia que lo llevó a comprar su propio pluviómetro? La advertencia que lanzó por El Niño y que apunta directo contra la gestión de Zdero.
El intendente de Machagai, Juan Manuel "Juanchi" García, apuntó contra el gobierno de Leandro Zdero por la falta de preparación ante la posible llegada de eventos hídricos extremos asociados al fenómeno de El Niño. "Si el plan para enfrentar El Niño es un spot de Instagram, recemos para que no llueva", disparó el jefe comunal en un comunicado que difundió en las últimas horas.
García cuestionó que la Provincia priorice la construcción de un relato sobre la emergencia climática antes que la planificación concreta. En ese marco, mencionó un video difundido en redes sociales donde aparece el gobernador Zdero junto a funcionarios revisando mapas del Chaco y hablando de limpieza de cunetas y futuras obras.
"Si el contexto no fuera tan serio, la escena resultaría casi una actuación", señaló. Y agregó: "El problema es que la crisis que se viene no admite puestas en escena".
Alerta por El Niño y obras paralizadas
El intendente recordó que desde hace meses organismos nacionales e internacionales advierten sobre la posibilidad de eventos hídricos extremos por El Niño. Frente a ese escenario, apuntó que el gobierno provincial dejó paralizadas decenas de obras de infraestructura y ahora intenta transmitir una imagen de gestión con videos.
La semana pasada, según relató, convocaron finalmente a una reunión con intendentes, pero fue a puertas cerradas. "Si la situación es tan importante como dicen, ¿por qué impedir el acceso de la prensa?", se preguntó. La próxima reunión será en Sáenz Peña y allí, anticipó, habrá que decir "algunas verdades incómodas".
García sostuvo que la Constitución provincial y el Código de Aguas establecen con claridad la responsabilidad del Estado provincial ante los efectos nocivos de las aguas.
Sin datos confiables y con pluviómetros rotos
Uno de los puntos más críticos que planteó el jefe comunal es la falta de información confiable sobre las precipitaciones en buena parte de la provincia. Hoy esos registros no los toma la autoridad de aplicación, la Administración Provincial del Agua (APA), sino comisarías y destacamentos policiales.
"Hubo casos en los que se informaron cero milímetros después de lluvias de 150, simplemente porque el pluviómetro estaba roto y nadie lo había reemplazado", reveló. En Machagai, contó, decidieron comprar uno para tener mediciones propias.
Según estimó, con una inversión cercana a los treinta millones de pesos podrían instalarse alrededor de cien equipos digitales en toda la provincia.
El diagnóstico que trazó es preocupante: faltan datos sobre las lluvias, sobre las cotas de los ríos y sobre el comportamiento de las cuencas cuando el agua atraviesa los campos. Y la APA, que debería liderar esa tarea, carece de recursos, infraestructura y maquinaria suficientes para prevenir y responder como corresponde.
Las soluciones que propone
García planteó una serie de medidas de fondo. El primer paso, dijo, es fortalecer la Administración Provincial del Agua. También propuso impulsar consorcios canaleros, como ocurre en Córdoba, para gestionar el agua, mantener los canales rurales y reducir el riesgo de inundaciones.
Pero la prioridad inmediata, remarcó, es sentar en una misma mesa a todos los ministerios, la APA, Defensa Civil y los municipios para elaborar un plan de contingencia serio, con escenarios incluso extremos.
Eso implica identificar las zonas más vulnerables, preparar establecimientos para evacuaciones, organizar dispositivos sanitarios para prevenir enfermedades como el dengue y el cólera, garantizar el tratamiento del agua, trabajar campañas de prevención en las escuelas con mapas de evacuación y protocolos claros, asegurar la distribución de suministros de emergencia y coordinar operativos de seguridad para proteger las viviendas que deban quedar desocupadas.
"Cuando se acerca una emergencia climática, la diferencia entre la previsión y la improvisación puede medirse en vidas, patrimonio y tiempo de recuperación", concluyó. "Por eso hace falta menos puesta en escena y más trabajo antes de que llegue el agua".