Un intento de secuestro terminó a los tiros en pleno centro de Bariloche
Parecía una noche tranquila en Bariloche, pero un auto negro, una mujer armada y dos heridos de bala transformaron la esquina de Elflein en una escena de película.
Una noche que parecía tranquila en el centro de Bariloche terminó con dos personas heridas de bala y dos detenidas, después de que un grupo intentara subir a un hombre a un vehículo contra su voluntad. El episodio, que mantiene en vilo a los investigadores, ocurrió el lunes cerca de las 22.30 y movilizó a la comisaría Segunda.
Todo comenzó cuando el hospital zonal Ramón Carrillo alertó a la policía sobre el ingreso de un joven con un disparo en la rodilla izquierda. Minutos después, otro herido apareció en la puerta de un hotel sobre la calle Elflein al 100, a unas cuatro cuadras del Centro Cívico, con un balazo en un glúteo.
El segundo de los heridos relató que fue interceptado de sorpresa por un auto negro, conducido por una mujer y con dos hombres a bordo, que intentaron subirlo a la fuerza. Al resistirse, le dispararon en la pierna. Según su versión, al menos la mujer exhibió un arma de fuego.
El fiscal de turno, Facundo D'Apice, quedó a cargo del caso y supervisó la recolección de evidencias en el lugar. También tomó testimonios que serán presentados en la audiencia de formulación de cargos prevista para este martes.
El auto negro fue localizado esa misma noche cerca del hospital, adonde habrían trasladado al primer herido. Cuando la mujer, que ya estaba identificada, intentó retirarlo, fue detenida por orden del Ministerio Público. También quedó aprehendido el joven baleado en la rodilla, que presentaba lesiones leves y acababa de recibir el alta médica.
Las fuentes consultadas descartaron que se haya tratado de un enfrentamiento: no hubo disparos de ambos lados y los dos heridos habrían recibido proyectiles de la misma arma. Aún no se pudo determinar si el arma fue secuestrada ni cuál fue el motivo del incidente.
El área de criminalística trabaja con los elementos secuestrados, entre ellos teléfonos, ropa y el auto. Se tomaron muestras a la mujer y a uno de sus presuntos compañeros para buscar residuos de pólvora, y está previsto examinar los teléfonos para establecer la relación entre los involucrados. Los investigadores esperan que esa información sea clave para esclarecer lo ocurrido.