Un jardín de Santiago llevó mantas tejidas al aula y terminó distinguido en San Luis
Los chicos de sala de cuatro del jardín municipal N° 18 armaron un proyecto con mantas tejidas a telar y se llevaron una distinción nacional en San Luis. ¿Qué preguntaron al tocar los hilos?
El jardín municipal N° 18 Ing. Bruno Volta consiguió una distinción a nivel nacional en la primera fase de la Feria Nacional de Educación en Ciencias, Tecnología, Artes y Matemática, que se desarrolló en San Luis. El trabajo que representó al establecimiento fue "Tramas del monte", una propuesta ideada y llevada adelante por los chicos de sala de cuatro años.
La directora del jardín, Stella García, contó a Nuevo Diario que en esta instancia no existe un orden de méritos: "no hay orden de proyectos… No hay primero, segundo, etcétera… Solo se seleccionan los proyectos distinguidos a nivel nacional; en esta oportunidad, fueron dos jardines: uno de Buenos Aires y el nuestro".
Para la directora, la experiencia dejó algo más que un reconocimiento. "Ha sido una experiencia sumamente enriquecedora: es parte de un trabajo en equipo, ya que para cada proyecto trabaja todo el personal codo a codo con la docente que lo implementa en la sala", señaló. Y agregó: "lo más importante fue traer un pedacito de nuestra provincia a San Luis y que conozcan nuestra cultura y, sobre todo, el trabajo realizado por la seño María y los pequeños".
Una propuesta que nació en el patio
La docente María Cheein, responsable del proyecto, también dialogó con Nuevo Diario y explicó cómo surgió la idea. "La propuesta nació en el patio del jardín, mediante una situación disparadora: dispuse sobre el suelo mantas y caminos de mesa auténticos tejidos a telar por teleras de nuestra provincia", relató.
El contacto con esos textiles fue el puntapié para que los chicos empezaran a preguntar. "Al sentarse sobre ellos, tocar las texturas y tirar de los hilos, los niños plantearon los interrogantes centrales: '¿Por qué no se desarman si no tienen pegamento?' y '¿Cómo hacen para que los dibujos salgan iguales si no usan papel ni computadoras?'", detalló la docente.
Según Cheein, esas inquietudes permitieron transformar la mirada inicial sobre las mantas en un verdadero objeto de estudio. "Para dar respuesta a sus inquietudes y responder al eje de la identidad cultural, transformamos la apreciación estética inicial ('es lindo', 'tiene dibujitos') en un objeto de indagación lógica, matemática y tecnológica", afirmó.
Orgullo y trabajo en equipo
La docente destacó el valor de haber podido mostrar el trabajo fuera de la provincia. "Fue una experiencia muy enriquecedora. Lo más importante fue poder mostrar nuestro trabajo en otra provincia. En Feria de Ciencias no hablamos de ganadores y perdedores, pero sí de proyectos que merecen ser destacados y distinguidos", sostuvo.
"Obtener una distinción nos llena de orgullo y, sobre todo, nos pone felices llevarles este reconocimiento a nuestros pequeños, que están muy expectantes. Quiero destacar que esto es un trabajo en equipo entre el jardín y la familia", completó Cheein.
