Un joven de 24 años murió en un operativo policial en Bolivia y la hipótesis oficial apunta a un tercero
Un joven de 24 años murió por un disparo durante un operativo policial en Bolivia. El gobierno investiga si el tiro no fue de la Policía, mientras las protestas exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
La crisis social en Bolivia sumó una víctima fatal: un joven de 24 años murió de un disparo durante un operativo de desbloqueo en la ruta entre El Alto y Oruro. El gobierno investiga si el tiro no fue de la Policía.
El fallecido fue identificado como Víctor C. Q., de 24 años. Según el certificado forense, la muerte se produjo por un impacto de bala recibido el sábado pasado en Vilaque Copata, en medio del operativo “Corredor Humanitario” que buscaba liberar rutas bloqueadas para permitir el ingreso de alimentos, combustible y medicamentos hacia La Paz y El Alto.
¿Qué dijo el gobierno sobre el disparo?
La administración de Rodrigo Paz expresó sus condolencias a la familia y anunció una investigación para determinar responsabilidades. El vocero presidencial José Luis Gálvez insistió en que los efectivos policiales actuaron sin portar armas letales y solo usaron gases lacrimógenos como elemento disuasivo.
El comandante general de la Policía, Mirko Sokol, afirmó que los primeros indicios apuntan a que el disparo habría sido efectuado “desde el lado contrario” al que ocupaban las fuerzas de seguridad, según el análisis preliminar del orificio de ingreso y salida del proyectil. “El uso de armas letales no está permitido en operativos de mantenimiento del orden público”, aseguró Sokol, quien remarcó que existe un control estricto sobre el armamento antes de cada despliegue policial.
La investigación avanza pese a los bloqueos
La Fiscalía Departamental de La Paz informó este martes que un equipo multidisciplinario logró ingresar finalmente a Vilaque Copata para realizar peritajes y recolectar pruebas. El fiscal departamental Luis Carlos Torrez señaló que la causa es investigada por el delito de homicidio contra autor o autores. El acceso de los investigadores había permanecido bloqueado durante dos días debido a las barricadas instaladas por sectores movilizados. Tras negociaciones con los manifestantes, fiscales y especialistas del Instituto de Investigaciones Forenses pudieron inspeccionar la zona donde ocurrió el hecho.
El contexto de las protestas
La muerte del joven ocurre en un contexto de creciente tensión social en Bolivia. Las protestas, impulsadas inicialmente por sindicatos y organizaciones sociales que reclaman mejoras salariales, abastecimiento estable de combustible y medidas para enfrentar la crisis económica, se radicalizaron en las últimas semanas. Los bloqueos mantienen prácticamente sitiada a La Paz desde hace cuatro semanas y provocaron escasez de productos básicos, medicamentos y combustibles. La inflación interanual alcanzó el 14 por ciento en abril, agravando el malestar social.
El lunes, miles de mineros, campesinos y obreros volvieron a marchar hacia el centro paceño desde la ciudad de El Alto al grito de “¿Qué queremos? ¡Que renuncie! ¿Cuándo? ¡Ahora!”. Los enfrentamientos estallaron cuando grupos de manifestantes intentaron romper el cordón policial cerca del Congreso. En un intento por desactivar la crisis, el presidente Paz anunció una reducción del 50 por ciento de su salario mensual, actualmente estimado en unos 24.000 bolivianos —equivalentes a cerca de 3.500 dólares—. Sin embargo, el gesto no logró frenar las movilizaciones.
Reacción internacional
La situación también generó preocupación internacional. El presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, mantuvo una conversación telefónica con Paz y expresó su “solidaridad con el gobierno y el pueblo boliviano”, además de pedir diálogo entre las partes y anunciar ayuda humanitaria para el país. Estados Unidos y Argentina también ofrecieron asistencia en las últimas semanas ante el agravamiento de la escasez.

