Un joven rosarino pelea contra el tiempo: la carrera solidaria por una cirugía que le salvará la vista
La visión de un joven rosarino de 23 años se apaga por una enfermedad degenerativa. Su familia corre contra el reloj para juntar una fortuna en dólares y lograr un trasplante de córnea que le salve la vista. ¿Podrá la solidaridad ganarle la carrera al tiempo?
Laureano Santillán, de 23 años, enfrenta una enfermedad que le deteriora la visión y su única esperanza es un trasplante de córnea. Su familia, desbordada por los costos médicos, lanzó una campaña urgente para reunir miles de dólares y evitar que quede ciego. La operación es inminente, pero el dinero no aparece.
El diagnóstico es queratocono, una patología que deforma progresivamente la córnea. Mientras en casos leves se controla con lentes, la condición de Laureano es severa. Los especialistas fueron claros: sin un trasplante, perderá la vista.
“Es una enfermedad que va deformando la córnea. En muchos casos es leve y se puede tratar con lentes, pero en su caso es severa y no hay otra opción que hacerle un trasplante”, explicaron sus seres queridos con angustia.

Una cuenta regresiva de costos imposibles
La solución médica tiene un precio abrumador. El trasplante debe realizarse en Buenos Aires, donde encontraron un equipo especializado. El monto total para operar ambos ojos asciende a 16 mil dólares.
La prioridad absoluta es el ojo izquierdo, el más afectado. Solo para esa primera intervención necesitan juntar 8 mil dólares. Además, existe un paso previo ineludible: pagar 1.500 dólares para ingresar a la lista de espera del órgano.
“Nos avisan de una semana a la otra cuando llega una córnea. El médico la evalúa y si es apta para él se hace la cirugía en el día, pero tenemos que tener todo el dinero porque si no está no se puede hacer el trasplante”, detalló la familia, describiendo la presión constante bajo la que viven.
Una rifa con el alma puesta en el premio mayor
Ante la imposibilidad de afrontar los gastos, la familia ideó una rifa solidaria masiva. Con la venta de números esperan recaudar lo necesario para salvar la visión de Laureano.
Los premios son tentadores: una moto, una camiseta autografiada por Ángel Di María y otros artículos. La meta es vender al menos mil de los 15 mil números impresos para cubrir la primera cirugía.

“Somos una familia chiquita. Laureano es mi hijo mayor, tiene 23 años y también tiene dos nenes de 5 y 2 años. Es un chico muy trabajador y lo único que queremos es su bienestar”, expresó su madre, con la voz cargada de emoción.
El llamado final: cómo tender una mano
El tiempo apremia y cada colaboración cuenta. La familia hace un llamado desesperado a la solidaridad de la comunidad. “Le pedimos a la gente si puede colaborar con lo mínimo o simplemente difundir este mensaje. Para nosotros es muchísimo”, rogaron.
Las vías para ayudar son directas. Se pueden realizar donaciones mediante transferencia al alias TODOS.X.LAU, una cuenta del Banco BBVA a nombre del propio Laureano Santillán.
También está disponible el contacto telefónico para quienes necesiten más información o quieran adquirir números de la rifa: 341-3946145 o 341-3713541. Detrás de estos números hay una familia rosarina que no se rinde.