Un juez autorizó el regreso del niño a su madre y ahora enfrenta duras críticas tras la tragedia
Un magistrado tomó una decisión clave en un caso familiar que terminó en tragedia. Ahora, su historial y métodos son cuestionados desde varios frentes. ¿Qué llevó a esta situación y cómo responde el sistema judicial?
La muerte de un niño de 4 años en Comodoro Rivadavia ha puesto bajo la lupa la decisión judicial que permitió su regreso a la casa materna. Ángel Nicolás López falleció tras ser llevado al hospital en la noche del domingo de Pascuas, y su padre y su pareja acusan directamente a la madre, Mariela Altamirano (28).
Según el relato de Altamirano, su marido notó que el niño no respiraba y lo trasladaron al Hospital Regional de Comodoro Rivadavia, donde fue internado en terapia intensiva y murió después de la medianoche. “Yo no maté a mi hijo. Es más, lo protegí y lo busqué”, se defendió la mujer en medio de las acusaciones.
¿Qué antecedentes rodeaban la disputa por la tenencia?
El niño estaba atrapado en una compleja disputa judicial por su tenencia, con denuncias de violencia de ambas partes. Fuentes del caso indicaron que la madre tiene antecedentes por maltrato y ya le habían quitado la tenencia de otro hijo, mientras que el padre también enfrenta una denuncia por violencia familiar en Chubut.
En este contexto, el juez Pablo José Pérez resolvió darle la tenencia a Altamirano, y el niño se encontraba en un proceso de revinculación con su mamá. Lorena Andrade, pareja del padre, difundió un video en el que el niño lloraba porque no quería ir a la casa materna, lo que ha generado más cuestionamientos sobre la decisión judicial.
¿Quién es el magistrado que tomó la polémica decisión?
Pablo José Pérez es un juez de perfil bajo, de 42 años, nacido en Comodoro Rivadavia y egresado de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco. Asumió como juez coordinador de la Oficina de Gestión Unificada del Fuero de Familia de la ciudad en octubre de 2022, tras un concurso público de antecedentes.
Según la acordada de su nombramiento, realizó su postulación en tiempo y forma, compareció en la audiencia plenaria, y el Consejo de la Magistratura de la Provincia de Chubut le adjudicó mérito para ocupar el cargo. Hasta ahora, no había tenido casos mediáticamente resonantes, pero esta situación ha cambiado drásticamente.
¿Hay otros casos que cuestionan su actuación?
Raúl Yauco, un abuelo que participó en una marcha para pedir justicia por Ángel, también cuestiona a Pérez por su propia historia. Afirma que hace cuatro años no puede ver a sus cuatro nietos debido a una falsa denuncia de la familia materna, y que todo está en manos del juez y sus asesores.
“Desde el primer momento, cuando me llegó la notificación, nos llegó que toda mi familia, la familia paterna, yo, mi abuela, tío, primo, no nos podemos acercar”, relata Yauco. Los niños involucrados son gemelos de 17 años, uno de 12 y otro de 9, actualmente bajo el cuidado de la abuela de la madre biológica, quien no permite contacto.
Yauco añadió que ha intentado comunicarse con el juez para obtener explicaciones, pero nunca recibió respuesta. “Le he mandado un mail al juez para acercarme para que él me explique por qué razón nosotros los abuelos no podemos tener contacto, pero nunca recibí respuesta”, afirmó.
¿Qué dicen los profesionales del fuero sobre su gestión?
Una abogada que litiga en el Fuero de Familia apuntó a una falta de personalidad del magistrado, quien antes había sido secretario de un juzgado. Según ella, Pérez resuelve las causas en función de los informes de otras profesionales intervinientes, como las del equipo interdisciplinario, que “lo manejan como quieren”.
Esta crítica sugiere que las decisiones judiciales podrían estar influenciadas por otros actores, lo que ha generado preocupación sobre la independencia y el criterio aplicado en casos sensibles como el de Ángel Nicolás López.