Un juez bajo la lupa: la Justicia sale a blindarlo y la familia clama por una menor
Una familia denunció que una menor está en riesgo y el juzgado que debía intervenir salió a tapar el caso. Mientras tanto, la jueza que firma la censura enfrenta un jury. ¿Qué se esconde detrás del oficio?
El Juzgado de Familia 2 de Ushuaia emitió un oficio a los medios para frenar la difusión de un caso que involucra a un juez de la ciudad en una delicada situación familiar. La medida, firmada por un prosecretario, invoca la protección de derechos de una menor, pero enciende alarmas: ¿qué se quiere ocultar?
La preocupación surgió cuando una familia denunció la situación de riesgo de una niña y el caso llegó a la esfera pública. La gravedad del asunto no solo radica en lo personal, sino en que el involucrado podría ser un magistrado en ejercicio, lo que pondría en tela de juicio su idoneidad para impartir justicia.
El oficio, que lleva la firma de la jueza María Anahí Petrina, busca silenciar la cobertura mediática argumentando que se afecta a la menor. Sin embargo, esta reacción contrasta con la demora que el mismo juzgado habría mostrado ante la urgencia planteada por los familiares.
¿Protección o censura?
La medida judicial impide mencionar el nombre del magistrado y las conductas que se le atribuyen, tanto en el ámbito personal como en el impacto que podrían tener en su función. Mientras tanto, el juzgado enfrenta otras críticas: la propia Petrina tiene un pedido de jury en el Consejo de la Magistratura por otros casos.
La situación es vista con preocupación por la comunidad, que espera que la Justicia actúe con la misma celeridad que muestra para protegerse a sí misma cuando se trata de resguardar a los más vulnerables.