Un juez federal, al borde del abismo: comienza el jury que definirá su futuro en la Justicia
¿Qué pasó en el tribunal que obligó a los empleados a tomar licencias por estrés? El jury contra el juez Díaz Lacava comienza con pruebas contundentes y testimonios que estremecen. Conocé todos los detalles.
La Justicia argentina se prepara para un juicio que promete ser histórico. Este lunes, el juez federal de La Pampa, Pablo Ramiro Díaz Lacava, se sentará frente al Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados de la Nación para responder por graves acusaciones que podrían costarle su cargo y su jubilación.
El clima es tenso en los pasillos judiciales. Mientras el reloj avanza hacia las 9 de la mañana, los reflectores se posan sobre un expediente que acumula denuncias por violencia de género, hostigamiento laboral y un episodio que sorprendió a propios y extraños: el magistrado habría arrojado una piedra contra sus propios secretarios desde la calle.
Las acusaciones que sacuden al Poder Judicial
Los cargos que enfrenta Díaz Lacava no son menores. Según el expediente, el ambiente laboral en el Tribunal Oral Federal de Santa Rosa se habría convertido en un infierno para muchos de sus empleados. Se describen maltratos constantes, humillaciones públicas y un hostigamiento psicológico que habría llevado a varias víctimas a tomar licencias médicas prolongadas por estrés y ansiedad.
La mayoría de las denuncias provienen de mujeres que trabajaban bajo su órbita. Pero también hay tres secretarios del tribunal que se animaron a dar el paso. El propio juez habría admitido el insólito episodio de la piedra, un hecho que quedó grabado como una de las pruebas más contundentes en su contra.
¿Quiénes decidirán la suerte del juez?
El Jurado de Enjuiciamiento, que se conformó en abril por orden de la Corte Suprema, está integrado por siete miembros. Entre ellos, jueces de cámara, senadores y diputados nacionales, y una abogada de la matrícula federal. La decisión no será sencilla: se necesitan al menos cinco votos para destituirlo.
Si se confirma la destitución, Díaz Lacava perderá automáticamente su cargo y su jubilación como magistrado. Pero si las acusaciones se desestiman, podría volver a sus funciones en La Pampa. Mientras tanto, también enfrentará un juicio penal paralelo por los mismos hechos, previsto para septiembre.
Un clima de terror en el tribunal
Los testimonios que se esperan durante el juicio describen un escenario escalofriante. Las víctimas hablan de un juez que imponía un régimen de miedo, con gritos, insultos y amenazas constantes. La situación se volvió tan insostenible que muchos tuvieron que recurrir a tratamiento psicológico y psiquiátrico.
La gota que rebalsó el vaso fue el episodio de la piedra, que puso en riesgo físico a los trabajadores. Pero no fue un hecho aislado: las denuncias detallan una conducta violenta y abusiva que se habría prolongado en el tiempo, con el agravante de que muchas víctimas eran mujeres.
El respaldo de los colegas
Un dato que sorprende es que varios magistrados y funcionarios del propio Poder Judicial decidieron romper el silencio y apoyar a las víctimas. Esto marca un precedente importante, ya que la corporación judicial suele ser reacia a exponer estos casos.
El juicio, que se extenderá durante una semana, promete ser un verdadero desafío para todas las partes. Se espera un desfile de testigos que ratificarán las denuncias, y el objetivo es llegar a un veredicto antes de que termine agosto. La atención está puesta en cómo se desarrollarán las audiencias y si finalmente se hará justicia.