Un jurado lo declaró culpable de abusar de un adolescente: la pena que fijaron desató la furia de la familia
La Justicia de San Luis condenó a Sergio Fares por abuso sexual en grado de tentativa contra un adolescente, pero la pena que fijaron quedó muy lejos de lo que pedía la acusación. La madre del joven rompió en llanto y la abogada querellante no ahorró críticas al fallo.
La Justicia de San Luis resolvió este viernes el futuro de Sergio Alberto Fares, de 51 años, y lo condenó a tres años y seis meses de prisión efectiva por abuso sexual con acceso carnal en grado de tentativa contra un adolescente que tenía 15 años cuando ocurrió el hecho.
El fallo salió por unanimidad. Lo firmaron las juezas Eugenia Zabala Chacur, Adriana Lucero Alfonso y María del Valle Durán, integrantes de un tribunal del Colegio de Jueces.
La sentencia cerró el juicio oral, pero lejos de traer calma encendió el malestar de la querella y de la familia del joven, que aguardaban una pena muy superior.
De los 12 años pedidos a una condena mucho menor
El recorrido del expediente muestra un giro llamativo. En la etapa de investigación, la Fiscalía había reclamado 12 años de cárcel por abuso sexual con acceso carnal.
Sin embargo, en los alegatos finales el fiscal de Juicio N°2, Fernando Rodríguez, cambió la calificación y pidió dos años y ocho meses por abuso sexual simple, un delito menos grave que el sostenido al inicio.
Frente a eso, la Defensoría de Niñez y Adolescencia N°2, a cargo de Belén Suárez, mantuvo la acusación original y el pedido de 12 años. La querella, encabezada por la abogada Graciela Guanca, acompañó esa postura.
El defensor Guillermo Gatica, en tanto, solicitó la absolución de Fares y, en forma subsidiaria, una condena de cumplimiento condicional.
El tribunal terminó ubicándose en el medio: tres años y seis meses de prisión efectiva por abuso sexual con acceso carnal en grado de tentativa.
"Es el peor fallo que vi en mi vida"
La abogada Guanca no ocultó su indignación apenas se conoció la resolución y apuntó contra la forma en que las juezas valoraron la prueba.
"Es el peor fallo que vi en mi vida", disparó la letrada, que además describió las secuelas que arrastra el adolescente: trastornos del sueño y pérdida de peso desde el episodio.
Guanca sostuvo que durante el debate quedó acreditada la presencia de alcohol y drogas que se habrían usado para reducir la capacidad de resistencia de la víctima.
El dolor de una madre que no piensa apelar
La madre del joven también habló tras la sentencia y dejó en claro que esperaba un castigo más duro. Para ella, ninguna pena alcanza a reparar del todo lo que el hecho dejó en su hijo.
"¿Cómo voy a hacer yo para contener a mi hijo ahora?", se preguntó entre lágrimas.
Aun con su disconformidad, anticipó que no va a apelar el fallo.
Cómo fue el hecho que llegó a juicio
La acusación reconstruyó que todo ocurrió en la madrugada del 6 de julio de 2025, cuando el adolescente salió de un boliche de la ciudad de San Luis.
Según esa versión, Fares lo llevó en su vehículo hasta una vivienda sobre calle Las Heras, donde se produjo el hecho investigado.
En el proceso se sumaron pericias genéticas e informes toxicológicos que detectaron alcohol y opioides en el organismo del joven. Para la acusación, esas sustancias mermaron su capacidad de defenderse o resistir la agresión.
Fares había llegado al juicio detenido, después de que la Justicia dispusiera y prorrogara su prisión preventiva. Ahora recibió una condena de cumplimiento efectivo, aunque la distancia entre la pena impuesta y la que reclamaba la acusación sigue pesando en la familia de la víctima.