Un llamado al 911 destapó una situación escalofriante dentro de la casa de un policía
Una emergencia movilizó a la policía hasta una vivienda, donde lo que descubrieron involucró a uno de los suyos. ¿Cómo reaccionaron los agentes ante una denuncia tan delicada?
Una denuncia por violencia de género terminó con la detención de un efectivo policial, luego de que su pareja, también integrante de la fuerza, lo acusara de agredirla y encerrarla. El hecho movilizó a varios agentes y derivó en una causa judicial por delitos graves.
Los hechos se registraron en un departamento ubicado en la calle Cangallo al 2300, en el barrio Villa Galicia de la localidad bonaerense de Temperley. Una llamada al servicio de emergencias 911 alertó sobre una presunta situación de violencia, lo que motivó el despliegue inmediato de personal.
¿Qué encontraron los agentes al llegar?
Al arribar al lugar, los oficiales se entrevistaron con una joven de 26 años. Según su relato, su concubino, identificado como V.D.C. de 32 años, la había golpeado minutos antes y luego la encerró en una de las habitaciones del inmueble.
La mujer logró salir del cuarto justo en el momento en que el personal policial ingresó a la vivienda. Inmediatamente, fue asistida por sus colegas, quienes procedieron a brindarle los primeros cuidados y a tomar su declaración.
¿Cómo avanzó la investigación?
Tanto la denunciante como el acusado fueron trasladados a la Comisaría Octava de Villa Galicia para la toma formal de declaraciones y el avance de las actuaciones correspondientes. Allí se inició el proceso legal que derivaría en una medida drástica.
La causa quedó radicada en la Unidad Funcional de Instrucción N.º 17 del Departamento Judicial de Lomas de Zamora. Esta unidad está especializada en violencia familiar y de género, y está a cargo de la fiscal Marcela Juan.
Desde la fiscalía se dispuso la aprehensión del acusado. V.D.C. enfrenta cargos por privación ilegítima de la libertad y lesiones leves agravadas. La agravante se aplica por el vínculo entre las partes y por haberse cometido los hechos en un contexto de violencia de género.
El caso expone una situación grave dentro de una institución clave para la seguridad, generando interrogantes sobre los protocolos y la convivencia entre sus miembros.