Un llamado anónimo destapó lo que escondía un descampado de Chumbicha
Un llamado anónimo movilizó a la Policía hasta un descampado de Chumbicha. Lo que encontraron en el lugar reavivó una práctica prohibida que sigue ocurriendo en la provincia.
Un llamado telefónico puso en alerta a la Policía y terminó destapando un operativo en un descampado del sureste de Chumbicha, en el departamento Capayán. Efectivos de la Comisaría Departamental secuestraron dos bretes y cinco baldes que habrían sido usados para riñas clandestinas de gallos.
La investigación quedó en manos de la Fiscalía de Instrucción de turno del Distrito Sur, que impartió las medidas a seguir. Hasta el momento no hay detenidos ni personas identificadas por el hecho.
Los bretes, también conocidos como ruedos, son círculos delimitados donde se desarrolla el combate y a los que los animales deben volver si salen del espacio durante la pelea. Los baldes, en tanto, habrían cumplido alguna función dentro de la actividad ilegal.
El antecedente que todavía pesa en la memoria
No es la primera vez que la Policía catamarqueña irrumpe en un lugar donde se practican peleas de gallos. En agosto de 2021, personal de la División de Investigaciones y de la Unidad Regional Nº de la Policía de la Provincia entró a una vivienda del barrio San Antonio Sur, en la Capital, donde más de 20 personas participaban de un evento con gallos de riña.
En aquel procedimiento, los uniformados rescataron 46 aves de pelea de un año y medio, cada una con su jaula. También secuestraron un coliseo (gallera), una alfombra verde tipo césped sintético, seis pares de guantes, unas 25 picoteras, 20 espuelas de metal con punta de acero y un cofre tipo jaula.
La investigación de aquel entonces había comenzado con información que venía manejando personal policial de calle. Bajo las directivas de la Fiscalía de Instrucción de turno, los efectivos, junto con sus pares de la Comisaría Novena, lograron ubicar el domicilio donde se iba a realizar el evento. Al ingresar, se toparon con la escena y dieron intervención a la Dirección de Flora y Fauna.
Las riñas de gallos están prohibidas en todo el país por la Ley Nacional 14.346, que castiga el maltrato y la crueldad hacia los animales. A pesar de la veda, la práctica sigue apareciendo cada tanto en distintos puntos de la provincia, casi siempre en espacios alejados de los centros urbanos y al amparo de la noche.