Un manto verde de centeno cubre las márgenes del arroyo Damiana Vega
¿Sabías que sembraron centeno para proteger un arroyo en Villa de Merlo? Descubrí cómo esta técnica natural busca frenar la erosión y qué resultados esperan obtener.
En un operativo que combina ingeniería y naturaleza, San Luis Agua sembró centeno en ambas márgenes del arroyo Damiana Vega, en Villa de Merlo, como parte de las obras de reencauzamiento del curso de agua. La iniciativa busca frenar la erosión y proteger tanto la urbanización como la reserva natural Calaguala.
Los trabajos se concentraron en un tramo de aproximadamente 700 metros sobre las defensas del arroyo, en las proximidades de la reserva natural Calaguala. El objetivo principal es crear una cobertura vegetal que actúe como escudo contra la erosión hídrica superficial, mejore la estabilidad del suelo y refuerce los taludes ante posibles crecidas.
¿Por qué centeno?
La elección del centeno no fue casual. Esta especie se destaca por su rápida germinación, su vigoroso desarrollo inicial y su capacidad para cubrir de verde el terreno durante el invierno. De esta manera, funcionará como un revestimiento temporal de los taludes mientras la vegetación autóctona de la zona se consolida progresivamente.
Según informaron desde San Luis Agua, esta experiencia también servirá como prueba piloto. Los resultados obtenidos serán evaluados para determinar si el sistema puede replicarse en otros trabajos de reencauzamiento que se lleven a cabo en distintas localidades de la provincia.
Siembra manual: un desafío de altura
La topografía del lugar presentó un desafío particular. Debido a la altura y la pronunciada pendiente de algunos sectores de las defensas, que alcanzan hasta cuatro metros, y a las dificultades de acceso, la siembra se realizó de forma manual, al voleo, distribuyendo las semillas de manera uniforme sobre la superficie.
Desde San Luis Agua prevén que esta cobertura vegetal no solo mejorará la estabilidad de los taludes y disminuirá la erosión superficial, sino que también reducirá el aporte de sedimentos al cauce del arroyo.
Además, se espera que contribuya a proteger las zonas cercanas a la urbanización, mejore las condiciones ambientales y paisajísticas del entorno y reduzca las futuras necesidades de mantenimiento, mientras la vegetación natural vuelve a consolidarse en el área.