Un mensaje en un grupo escolar desató un operativo policial: lo que hallaron en la vivienda sorprendió a todos
Una amenaza de tiroteo en una escuela de Bahía Blanca desencadenó un operativo judicial que terminó con un descubrimiento que nadie esperaba. ¿Qué encontró la policía en la vivienda del menor acusado?
La amenaza de un posible tiroteo en una escuela de Bahía Blanca movilizó a la Justicia y la policía, culminando en un allanamiento que dejó al descubierto un hallazgo inesperado. Las autoridades actuaron con celeridad tras una denuncia por un mensaje de WhatsApp que alertaba sobre un ataque, lo que llevó a un procedimiento donde se secuestraron elementos que complican aún más la situación del menor involucrado.
El episodio se originó el sábado 18 de abril, cuando directivos de la Escuela Secundaria Nº 46 de Bahía Blanca tomaron conocimiento de una publicación en un grupo de WhatsApp. En el mensaje, un alumno advertía: “El lunes tiroteo, el que quiere que se una a la escuadra”.
Ante la gravedad de la situación, se radicó de inmediato una denuncia penal, activando los protocolos de seguridad vigentes. Las autoridades educativas no dudaron en actuar, priorizando la protección de la comunidad escolar.
¿Cómo se desarrolló la investigación?
A partir de tareas investigativas, personal del Gabinete Técnico Operativo de la Comisaría Cuarta, junto con efectivos de la Motorizada de la UPPL, concretó un allanamiento el domingo 19 de abril. El operativo se llevó a cabo en la vivienda del menor señalado como autor del mensaje amenazante.
Durante el procedimiento, los agentes realizaron un registro minucioso de la propiedad. Al momento del operativo, ni el menor ni sus padres se encontraban presentes en el domicilio, lo que añadió un elemento de misterio a la situación.
¿Qué encontraron los efectivos?
El allanamiento arrojó un resultado sorprendente: los agentes secuestraron siete plantas de marihuana y cuatro frascos con cogollos. Este hallazgo añadió una nueva dimensión al caso, que inicialmente se centraba únicamente en las amenazas.
Además, fue demorada una persona mayor de edad que se encontraba en el domicilio al momento de la intervención policial. Las autoridades procedieron conforme a la ley, asegurando las pruebas y notificando a los involucrados.

Horas más tarde, los padres del joven se presentaron en la dependencia policial y entregaron el teléfono celular del menor. El dispositivo quedó a disposición de la fiscalía interviniente para su correspondiente peritaje, lo que podría arrojar luz sobre los motivos y el contexto del mensaje.
Asimismo, los progenitores fueron notificados sobre la formación de la causa, en la que se investigan tanto las amenazas como el hallazgo de sustancias ilícitas. La Justicia busca determinar responsabilidades y garantizar la seguridad de la comunidad educativa.
¿Qué dijeron las autoridades?
Desde las autoridades remarcaron que las identidades y domicilios fueron resguardados para preservar al menor involucrado, en cumplimiento de las normativas de protección de la infancia. Subrayaron que este tipo de manifestaciones no deben interpretarse como bromas.
“Estas conductas pueden constituir delitos y, como tales, son investigadas con intervención judicial”, señalaron fuentes oficiales. La advertencia busca concienciar sobre la seriedad de las amenazas, especialmente en entornos escolares donde la seguridad es primordial.
El caso sigue abierto, con la fiscalía analizando las pruebas recolectadas y el peritaje del teléfono celular. Las autoridades educativas y policiales mantienen una estrecha colaboración para prevenir incidentes similares en el futuro.