Un mes de desperdicio: El enorme charco que inunda un barrio de Guaymallén y nadie repara
Un enorme charco de agua inunda calles y accesos en un barrio de Guaymallén. ¿La causa? Una cañería rota que lleva más de un mes derrochando agua sin que nadie la repare. Los vecinos muestran el impacto y exigen una solución urgente.
Una cañería rota en el departamento de Guaymallén lleva más de 30 días derrochando agua potable, generando un enorme charco que invade calles y accesos a viviendas. Los vecinos, cansados de la inacción, reclaman una solución urgente a las autoridades mientras el recurso sigue fluyendo sin control.
El problema se localiza en la intersección de las calles 4 de Junio, Maure y La Merced, en el distrito Pedro Molina. La fuga se encuentra cerca del club del Centro de Empleados de Comercio, un punto neurálgico para los residentes de la zona.
Según testimonios recogidos en el lugar, la pérdida no es un incidente reciente. Los habitantes afirman que el agua brota “hace más de un mes” de la cañería averiada, formando un caudal constante que se esparce por la vía pública.
¿Qué consecuencias tiene la fuga?
El video adjunto muestra la dimensión del problema: un extenso charco de agua ocupa la calzada, creando una situación de molestia y potencial peligro para los transeúntes y vehículos. El agua no se contiene en un solo punto, sino que se expande, llegando incluso a los ingresos de las casas linderas.
La persistencia del flujo de agua ha generado un reclamo unánime entre los vecinos afectados. Exigen la intervención inmediata de los organismos correspondientes para reparar la infraestructura dañada y detener el desperdicio de un recurso vital.
La situación pone en evidencia una falla en el mantenimiento de la red de agua potable en esa área de Guaymallén. Cada día que pasa sin reparación representa miles de litros de agua perdidos, un costo ambiental y económico que recae sobre la comunidad.
Hasta el momento, los residentes aguardan una respuesta concreta y una cuadrilla que solucione de una vez por todas esta fuga que ya cumple más de cuatro semanas. El charco sigue creciendo, y la paciencia de los vecinos se agota.