Un mini invernadero casero: los materiales y pasos para arrancar tu propia huerta
No necesitás patio grande ni gastar de más: con elementos reciclados podés armar un espacio protegido para tus cultivos. Lo que logres cosechar depende de un detalle que pocos tienen en cuenta.
Con pocos materiales y algo de ingenio, cualquier rincón puede convertirse en el punto de partida de una huerta propia. No hace falta un gran terreno ni una inversión importante: un mini invernadero casero se puede construir con elementos económicos y hasta reciclados, y sirve para proteger los cultivos del frío, el viento y otros factores climáticos.
La clave es armar una estructura que permita el paso de la luz pero que ayude a conservar el calor. Así, las plantas quedan resguardadas y pueden crecer en un ambiente más estable.
Qué materiales se necesitan
Para una estructura pequeña alcanza con listones de madera, caños de PVC o varillas para el esqueleto; plástico transparente para cubrir; precintos, alambre o cinta para sujetar; una bandeja, cajón o recipiente para el sustrato; tierra fértil y compost; y semillas o plantines.
Si se quiere ir por una versión aún más sencilla, se pueden reutilizar botellas plásticas transparentes, cajones de madera o recipientes grandes.
Paso a paso: cómo armarlo
1. Elegir el lugar. Lo ideal es un espacio con varias horas de luz natural y resguardado de los vientos fuertes. Un patio, balcón, terraza o sector de la huerta puede ser suficiente.
2. Armar la estructura. Se construye un esqueleto simple con madera, PVC o varillas. No hace falta que sea alto: para empezar puede ser una pequeña caja o un túnel que cubra los cultivos.
3. Colocar la cobertura. Se cubre con plástico transparente, dejando algún lateral o sector preparado para poder abrirlo. La ventilación es fundamental para evitar que el interior se sobrecaliente.
4. Preparar el sustrato. En los recipientes o directamente sobre el suelo se coloca una mezcla de tierra fértil y materia orgánica. El sustrato tiene que permitir un buen drenaje para que no se acumule agua.
5. Sembrar. Una vez listo el espacio, se colocan las semillas o plantines respetando la profundidad y la distancia recomendadas para cada especie.
6. Controlar temperatura y humedad. En días soleados hay que revisar el interior. Si la temperatura sube demasiado, se abre parcialmente la cobertura para ventilar. También hay que controlar la humedad del suelo y regar sin encharcar.
Qué se puede cultivar
El mini invernadero es ideal para iniciar plantines y proteger cultivos pequeños. Según la época del año y las condiciones del lugar, se pueden cultivar especies de hoja, aromáticas y algunas hortalizas.
También sirve para adelantar semillas y luego trasladar los plantines a la huerta cuando el clima acompañe.