Un móvil de TN quedó a merced de la corriente en Río Negro y terminó apoyado contra un árbol
¿Qué encontró el equipo de TN cuando la corriente arrastró su camioneta en la zona de Tronador? El relato del propio corresponsal y el operativo que sigue en el Parque Nahuel Huapi.
Un fin de semana de alerta meteorológica en la cordillera de Neuquén y Río Negro dejó imágenes inesperadas: un equipo de periodistas de TN terminó con su camioneta flotando en la crecida del río Manso, en la zona de Tronador, a unos 100 metros del cauce.
El corresponsal Rodrigo Saliva y el camarógrafo Ariel Cabreras se dirigían a un camping que había sido reportado como inundado. Al intentar cubrir el avance del agua, eligieron mal el cruce y tomaron un camino más profundo. La corriente arrastró el vehículo.
“La camioneta flotó 20 metros por la correntada y terminamos apoyados contra un árbol”, relató Saliva. Ambos tuvieron que subirse al techo para resguardarse mientras esperaban el rescate.
A través de su cuenta de Instagram, el periodista aclaró que los dos están bien de salud, aunque anticipó grandes pérdidas materiales. “Nuestro trabajo conlleva este tipo de riesgos. Vinimos a cubrir las crecidas en la zona de Río Manso y, por un error, le erramos al cruce”, agregó.
El operativo en el Parque Nahuel Huapi
Ese domingo 27 de septiembre, las autoridades montaron un amplio operativo en el Parque Nacional Nahuel Huapi para asistir a los pobladores afectados por la crecida del río Manso.
Según informaron, unos 11 brigadistas con camión URO y un bote semirrígido trabajaron durante toda la jornada en la entrega de módulos de alimentos, frazadas y fardos a las poblaciones Rojel, Turra y Vilpan, y en la evacuación de los tribunales.
También reportaron que el nivel del lago Mascardi sigue en aumento y afecta la traza del camino en el sector de Playa Negra, sobre la Ruta Provincial N.º 81, lo que dificulta el paso y la circulación. Por ese motivo, y por razones de seguridad, el Circuito a Cascada los Alerces quedó cerrado de forma preventiva para visitantes y excursiones: solo pueden transitarlo los pobladores.
“Estamos como en una islita”
Ana John vive en el kilómetro 22 de la Ruta 83, sobre la margen del río Foyel, y describió la situación que atraviesa junto a su familia. “En nuestro caso, vivimos en el medio de los ríos Manso y Foyel. El agua busca las pendientes y vamos quedando cubiertos de agua, como en una islita. Encima estamos en una zona llana. No tenemos lomitas altas cerca como para llevar a los animales. El objetivo es que los animales estén bien y puedan comer. Al quedar tapados de agua hay que llevarles pastos”, contó.
En los últimos días no volvió a llover con intensidad y el agua empezó a bajar, pero el aislamiento continúa. “De todos modos, seguimos aislados sin poder salir: debe haber unos 70 centímetros de agua. Veo que se meten camionetas y yo no me arriesgaría a pasar por ahí porque hay muchos sectores donde no sabés si el agua rompe el camino”, señaló.
Los pobladores sabían que la situación podía complicarse por el anuncio de fuertes lluvias. “Cuando llueve más de 60 milímetros y el río está algo crecido, nos preparamos para dejar a los animales en los cuadros más altos. Las ovejas, en cambio, tenemos que dejarlas al lado de las casas porque se meten al río y se ahogan”, detalló John.
La preocupación por los animales
Carlos Almazán, comisionado de El Manso, reconoció que hoy la mayor inquietud pasa por la sanidad de los animales, para evitar que se debiliten y se enfermen. “Tuvimos lluvia incesante desde el lunes pasado y encima teníamos mucha cantidad de nieve arriba. Estábamos contentos porque íbamos a tener agua para el verano, pero aumentaron los caudales”, indicó el responsable de la Comisión de Fomento, y recordó que ese sector está rodeado por cuatro ríos: El Foyel, El Manso, Villegas y Escondido.
“El Manso es el que más agua tiene y va hasta Chile. Por eso, todo se junta en El Manso Inferior. Desde ayer Foyel empezó a retroceder, pero El Manso se mantiene arriba”, advirtió. Hasta el momento, si bien hay unas 20 familias aisladas, no se registraron evacuados, pese a que se habían acondicionado las escuelas y el centro comunitario.
“El Ministerio de Desarrollo Social llegó con módulos alimentarios y el Ministerio de Producción, con forrajes. Nuestra preocupación más grande son los animales por el estado de los pastizales que estaban comenzando a brotar”, dijo Almazán, que solicitó la colaboración de técnicos y veterinarios y más partidas de forraje para reforzar lo ya entregado.
Foto: Rodrigo Saliva (Instagram).