¿Un negocio detrás de los gritos en Gran Hermano? Revelan quién estaría contratada para alterar el reality
Una conductora afirma que los gritos en Gran Hermano son un servicio pagado, donde “Eli Gritos” cobra 80 mil pesos por intervención, contratada supuestamente por Solange Abraham y otros participantes.
Una emprendedora cobraría 80 mil pesos por cada intervención sonora en las afueras de la casa de Gran Hermano: Generación Dorada, según afirmaciones de una conductora televisiva. Los gritos, que incluyeron mensajes como “Feliz cumple, Ema. Aguante Solzia” y “Andrea chorra”, habrían sido parte de un servicio pagado.
Yanina Latorre, al aire de SQP en América, aseguró tener la historia completa de lo que denominó “megáfonogate”. La conductora planteó directamente que los gritos son un negocio dentro del reality. “¿Ustedes saben que el megáfonogate es un negocio en Gran Hermano?”, interrogó a sus panelistas, afirmando que la persona que grita está contratada y se desempeña como megafonista.
Según Latorre, la emprendedora se llama “Eli Gritos” y cobra 80 lucas por cada grito. La conductora analizó el contenido de las intervenciones, señalando que mensajes como “Sol, la gente te ama” y “Sol, y Cinzia a la final” indicarían que la persona está a favor de la participante Solange Abraham.
¿Quién habría contratado los servicios?
Yanina Latorre sostuvo que Solange Abraham, antes de entrar a la casa, habría pagado los honorarios por adelantado. “Sol antes de entrar a la casa, le dejó garpado los honorarios”, reveló. Sin embargo, también mencionó que, según información que le llegó desde la producción de Telefe, otros participantes podrían haber contratado a la misma persona.
La conductora leyó un mensaje que especificaba: “Es una señora, se llama Eli Gritos. Le pagan 80 lucas el grito. Nos llegó la data de que está contratada por Sol, pero también otros la han contratado”. Esto sugiere que el servicio podría ser utilizado por múltiples interesados en influir en el programa.
¿Cómo opera “Eli Gritos”?
Según las declaraciones, “Eli Gritos” conoce sectores específicos y tiene un lugar estratégico para gritar, asegurándose de que los mensajes sean escuchados dentro de la casa. La conductora detalló que la emprendedora realiza su trabajo mientras mira YouTube, vigilando cuándo hay gente en el jardín para maximizar el impacto de sus intervenciones.
Tras ser señalada públicamente, “Eli Gritos” rompió el silencio en sus redes sociales, aunque el contenido exacto de su aclaración no fue especificado en el reporte inicial. La situación ha generado debate sobre la autenticidad de los eventos en el reality y la posible manipulación desde el exterior.