¿Un negocio detrás de los gritos que alteran Gran Hermano? La revelación que sacude el reality
Yanina Latorre asegura en SQP que los gritos externos en Gran Hermano son pagados, acusando a Solange Abraham de contratar a una mujer por 80 mil pesos. La señalada, Eliana Perez, lo niega en sus redes.
El programa de Telefe se vio sacudido por voces externas con mensajes dirigidos a los participantes, y ahora una panelista asegura conocer la trama oculta detrás de este fenómeno. Yanina Latorre, en su ciclo SQP de América, deslizó que los gritos no serían espontáneos, sino parte de una operación pagada.
En las últimas horas, el jardín de la casa de Gran Hermano: Generación Dorada resonó con frases como “Feliz cumple, Ema. Aguante Solzia” y “Andrea chorra”. Estos mensajes, provenientes del exterior, generaron revuelo entre los concursantes y abrieron el debate sobre su origen.
La acusación de la panelista
“Tengo la historia del cuento del megáfonogate”, afirmó Latorre al aire. La conductora fue contundente: “La persona que grita está contratada. Es megafonista. Mira qué fácil se gana la guía”.
Según su relato, se trataría de una estrategia premeditada. “Sol antes de entrar a la casa, le dejó garpado los honorarios”, sostuvo, refiriéndose a la participante Solange Abraham. La panelista incluso reveló un nombre y un monto: “La señora se llama Eli Gritos y cobra 80 lucas el grito”.
La producción de Telefe, según Latorre, habría confirmado parte de la data. “Es una señora, se llama Eli Gritos. Le pagan 80 lucas el grito. Nos llegó la data de que está contratada por Sol, pero también otros la han contratado”, cerró la conductora, describiendo a la mujer como alguien que conoce sectores específicos para que su voz se escuche claramente dentro de la vivienda.
La versión de la señalada
En Instagram, bajo el perfil eligritos, Eliana Perez comparte contenido del reality. Tras las acusaciones públicas, la mujer rompió el silencio en sus redes personales con un descargo.
“Nadie me paga nada. Elijo a quién bancar”, escribió en sus historias de Instagram, acompañando el texto con un emoji de una carita divertida. Su afirmación contradice directamente lo expuesto por la panelista en la televisión.
El fenómeno de los gritos externos, que incluyeron la semana pasada mensajes como “Sol, la gente te ama” y “Sol, y Cinzia a la final”, según el análisis de Latorre, parece inclinarse a favor de la participante Solange Abraham. La panelista vinculó directamente estos contenidos con una posible estrategia pagada.
Mientras la acusada niega cualquier transacción económica, la versión televisiva insiste en la existencia de un negocio detrás de las voces que atraviesan los muros del reality más famoso. La polémica queda servida, con dos relatos opuestos sobre lo que realmente ocurre fuera de la casa de Gran Hermano.