Un nene de 8 años quedó herido de bala en El Molle y la Policía apunta a dos familias
Un nene de 8 años, una ambulancia del 107 a las 5.03 y un disparo en la pelvis: la Policía ahora revisa una vieja rivalidad entre dos familias del barrio El Molle que todavía no está confirmada.
Un niño de 8 años resultó herido de bala en la zona de la pelvis durante la madrugada de este lunes en el barrio El Molle, en Rawson, y quedó internado bajo observación médica. La Policía investiga cómo se produjo el ataque y si detrás de los disparos hay un conflicto que viene de lejos.
El chico llegó al Hospital Rawson a las 5.03 en una ambulancia del servicio de emergencias 107, según precisaron las primeras informaciones. Los médicos constataron una herida de arma de fuego en la pelvis y dispusieron que permaneciera en observación.
Un hombre, varios disparos y una vivienda
De acuerdo con las primeras versiones que maneja la fuerza, un hombre habría llegado hasta una casa del barrio y habría efectuado varios disparos. Uno de esos proyectiles alcanzó al menor, que debió ser asistido en el lugar y trasladado de urgencia al hospital.
Los investigadores todavía intentan establecer con precisión dónde estaba el nene en el momento del ataque, quién disparó y qué pasó en los minutos previos. Esos tres puntos son los que la causa necesita cerrar para reconstruir la mecánica del hecho.
La versión de la abuela y las dudas que quedan abiertas
En un primer momento, la abuela del niño declaró ante las autoridades que el menor se había herido mientras miraba una gresca en la vía pública. Esa versión, sin embargo, no está confirmada y deberá contrastarse con los testimonios y las pruebas que se sumen a la investigación.
Por ahora, la Justicia no dio a conocer datos oficiales sobre la identidad del presunto autor de los disparos ni sobre posibles detenidos.
La hipótesis de una rivalidad vieja entre dos familias
Una de las principales líneas que analiza la Policía apunta a un posible enfrentamiento de larga data entre dos familias del barrio El Molle. Fuentes policiales señalaron que el episodio podría estar vinculado con conflictos anteriores, aunque esa conexión todavía no fue confirmada.
La causa quedó en manos de la UFI Genérica, que trabaja para esclarecer cómo ocurrió el ataque y determinar las responsabilidades. En paralelo, la atención está puesta en la evolución médica del niño.