Un niño de 7 años regresó a su casa con dolor y contó lo que pasó en el baño de la escuela
¿Qué ocurrió en los baños de una escuela que llevó a padres a cortar una calle y quemar neumáticos? Los detalles del caso que conmocionó a una comunidad educativa y las preocupaciones que salieron a la luz.
Un alumno de segundo grado denunció haber sido víctima de un abuso dentro de su escuela, lo que desató una protesta con corte de calle y quema de neumáticos en Lavalle al 3400. Familiares del menor de 7 años activaron de inmediato el protocolo y lo trasladaron para pericias médicas tras escuchar su relato.
El niño volvió a su casa con un fuerte dolor abdominal y, al ser consultado por su madre y su abuela, contó que habría sido atacado en uno de los baños de la Escuela Marco Avellaneda. A partir de ese testimonio, los familiares procedieron con las acciones correspondientes para garantizar su atención y el inicio de la investigación.
Los primeros estudios médicos habrían detectado indicios compatibles con un abuso sexual simple, aunque el caso deberá ser determinado por la investigación judicial y las actuaciones médicas y psicológicas de rigor. Según el relato de la familia, el niño habría logrado salir de la situación cuando otro compañero ingresó al sanitario.
¿Cómo reaccionó la comunidad?
El hecho provocó una inmediata reacción de padres, madres y vecinos, que durante la tarde se concentraron frente al establecimiento para exigir respuestas. La tensión fue creciendo con el correr de las horas y derivó en un corte sobre Lavalle al 3400, acompañado de quema de neumáticos.
Con el paso de la tarde, la situación obligó a una fuerte presencia policial en la zona. Dentro de la escuela permanecieron la directora, la madre del niño y personal del Gabinete Psicopedagógico del Ministerio de Educación, mientras en el exterior continuaban los reclamos y el corte de calle para visibilizar el caso.
¿Qué preocupaciones salieron a la luz?
Además del hecho denunciado, la protesta dejó al descubierto un clima de temor e inquietud entre muchas familias que enviaban a sus hijos al establecimiento. Durante la manifestación, algunos padres también expusieron preocupaciones previas por situaciones de hostigamiento y bullying, y reclamaron mayores controles dentro de la institución.
“Las mamás quieren saber si pueden mandar a sus hijos mañana, se sienten desprotegidas”, fue una de las frases que más se repitió entre quienes participaron del reclamo. La conmoción en torno al caso llevó a que la comunidad educativa resolviera convocar a una nueva concentración para este jueves 9 de abril, a las 8 de la mañana, en la puerta de la escuela.
¿Qué se sabe sobre el presunto agresor?
Por ahora, el foco está puesto en el avance de la denuncia, en las medidas de contención para el niño y su familia y en la determinación de responsabilidades. Según lo señalado por los familiares, el presunto agresor sería un alumno de sexto grado de la misma institución, un dato especialmente sensible que profundizó la alarma dentro de la escuela.