Un niño encontró huellas de dinosaurios en un lago de Neuquén: por qué el hallazgo es único

Una bajante dejó al descubierto un secreto que estuvo oculto millones de años. ¿Qué encontró un chico en la costa que tiene a los científicos en alerta?

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Un niño encontró huellas de dinosaurios en un lago de Neuquén: por qué el hallazgo es único
Un niño encontró huellas de dinosaurios en un lago de Neuquén: por qué el hallazgo es único

Un hallazgo paleontológico excepcional en las costas del lago Mari Menuco, en Neuquén, podría reescribir lo que se sabe sobre la vida en la Patagonia durante el Cretácico. La casualidad y la mirada atenta de un niño fueron el punto de partida de un descubrimiento que los científicos ya definen como una verdadera cápsula del tiempo.

Durante una bajante inusual del embalse, que dejó al descubierto sectores del terreno normalmente sumergidos, un menor que recorría la zona costera notó unas marcas singulares impresas en la roca. Su observación alertó a los organismos especializados y dio inicio a un operativo de rescate que terminó revelando un yacimiento de valor científico incalculable.

La rareza del hallazgo

Lo que encontraron no fue un fósil cualquiera. En la misma superficie quedaron registradas huellas fosilizadas de antiguas aves y de gigantescos saurópodos, los característicos dinosaurios herbívoros de gran tamaño. La preservación conjunta de ambas pisadas es lo que vuelve al sitio una pieza única para la ciencia regional.

En paleontología, conservar huellas de aves es sumamente infrecuente si se compara con el hallazgo de restos óseos. La fosilización de esas pisadas exige una combinación precisa de factores: el paso del animal sobre un sedimento blando y húmedo, un proceso de secado o endurecimiento sin erosión y la cobertura posterior por nuevas capas sedimentarias a lo largo de millones de años.

Estas icnitas, como se denomina a las huellas fosilizadas, permiten interpretar el comportamiento, el desplazamiento y las características del hábitat que frecuentaba la avifauna primitiva de la Patagonia. Son una ventana directa a un ecosistema que desapareció hace millones de años.

Cómo se hizo el rescate

Tras el aviso del hallazgo, se activaron los protocolos de protección del patrimonio provincial. Los trabajos de campo estuvieron liderados por los paleontólogos Juan Porfiri y Domenica Santos, docentes e investigadores del Museo de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional del Comahue (UNCo).

El operativo se coordinó con la Dirección de Patrimonio de la provincia de Neuquén, representada por Mateo Gutiérrez, y contó con la participación del especialista Federico Poblete y la estudiante de Geología Mercedes Di Lorenzo. La integración de jóvenes profesionales fue parte clave del proceso, que combinó la formación académica con el resguardo de la riqueza paleontológica local.

Una vez finalizadas la extracción y la documentación en las costas de Mari Menuco, los materiales fueron trasladados al Museo del Desierto Patagónico de Añelo (MDPA) para su custodia y conservación. Esta institución municipal mantiene un convenio de trabajo permanente con la UNCo y sigue ampliando su acervo a partir del flujo constante de descubrimientos en la cuenca.

Con esta intervención, la Universidad Nacional del Comahue reafirma su papel histórico como pilar en la investigación, la docencia y la preservación del patrimonio paleontológico en el norte patagónico.

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