Un nuevo frente preocupa al Gobierno: la sociedad ya no lo ve del lado correcto
¿Milei está del lado correcto? Una encuesta revela que la sociedad lo percibe a contramano del sentir nacional y el dato que corona el diagnóstico es demoledor.
Mientras la economía seguía siendo el principal dolor de cabeza de la Casa Rosada, una nueva encuesta destapa un problema más profundo y difícil de remontar: la percepción de que Javier Milei está a contramano del sentir nacional. No es una cuestión de gestión ni de resultados, sino de pertenencia: la sociedad siente que el Presidente no está de su lado.
El estudio de CEOP Latam revela números que encienden alarmas en el oficialismo. La imagen positiva de Milei cayó al 35,1%, mientras que la negativa trepó al 64,9%, dejando un saldo neto de -29,8 puntos, el peor registro desde que asumió. El rechazo no baja de los 60 puntos desde marzo de 2026, y en agosto alcanzó el 65%, el máximo de toda la gestión.
¿Qué hay detrás de la grieta identitaria?
El informe define esta situación como una "grieta identitaria" y encuentra su primer indicador en la política exterior. Mientras el Gobierno hace del alineamiento con Estados Unidos su sello distintivo, el 44,4% de los argentinos prefiere un vínculo más estrecho con Brasil y la región. Solo el 25,8% opta por el país de Donald Trump. Si sumamos a quienes prefieren no alinearse con ninguna potencia, el rechazo al eje pro-norteamericano llega al 69,8%.
Otro dato que golpea: el 68,6% cree que a Milei no le importan las Islas Malvinas.
El FMI, otro flanco que se abre
La imagen del Fondo Monetario Internacional tampoco ayuda. Para el 64,4% de los consultados es negativa, y el 60,7% rechaza la cercanía del Gobierno con el organismo. La encuesta incluye una nube de palabras que muestra dos miradas opuestas: mientras los votantes oficialistas lo asocian con "ayuda", "necesario" o "salvavidas", los opositores lo describen como "usurero", "buitre" y "ladrón".
El discurso antiinmigrante que impulsan algunos sectores del oficialismo tampoco convence: el 74,3% está en desacuerdo con que los problemas económicos se deban en parte a la inmigración. Y la polémica Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, que los críticos llaman "Ley de extranjerización de la tierra", suma otro dato incómodo: el 80,1% dice conocer el tema, y de esos, el 58,3% lo interpreta como una entrega de soberanía territorial, contra un 33,3% que lo ve como una defensa de la propiedad privada.
La pregunta final: ¿Milei es patriota?
Todos estos hilos –política exterior, FMI, inmigración, Ley de Tierras y Malvinas– convergen en una pregunta directa que hizo CEOP Latam: ¿Milei es patriota? El 66% respondió que no. No es una impresión aislada, sino el techo de una estructura de percepción consistente en los seis indicadores relevados.
"Frente al rumbo económico el gobierno todavía puede defender un modelo, prometer resultados, pedir tiempo. Frente al patriotismo no hay modelo que defender: hay un consenso emocional del que la sociedad lo percibe ausente", concluye el estudio.
Y el informe remata con una definición que explica por qué este frente preocupa más que el estrictamente económico: en un país donde lo nacional funciona como piso de legitimidad, ser visto como poco patriota no es un problema de comunicación ni de política exterior, sino una grieta identitaria que agrega un desgaste que no se paga con crecimiento, sino con pertenencia.