Un paciente de 55 años no pudo superar un ACV: el gesto de su familia que salvó dos vidas
Un hombre de 55 años estaba internado en la Neoclínica tras un ACV. Cuando el diagnóstico se volvió irreversible, su familia tomó una decisión que cambió el futuro de otras dos personas: qué órganos se pudieron ablacionar.
Un hombre de 55 años, oriundo de la zona, pasó sus últimos días internado en la Neoclínica de Río Cuarto tras sufrir un accidente cerebrovascular. El cuadro derivó en muerte encefálica y abrió paso a un operativo de ablación de órganos, el quinto que se realiza en la ciudad en lo que va del año.
El procedimiento se coordinó junto al Ente Coordinador de Ablación e Implante de Córdoba (Ecodaic) y lo llevó adelante el equipo de terapia intensiva del centro médico, encabezado por los doctores Nicolás Vílchez y Natalia Rosales. También participaron los servicios de anestesia, kinesiología, enfermería, instrumentadores quirúrgicos y personal médico de la institución.
Un operativo poco habitual en la clínica
La coordinadora de Ecodaic en Río Cuarto, Paola Zingaretti, confirmó que se trata del quinto procedimiento de este tipo concretado en la ciudad durante el año.
El paciente había ingresado a terapia intensiva cerca de una semana antes, luego de un evento neurológico agudo que terminó en muerte encefálica. Fue en ese contexto cuando la familia tomó una decisión clave.
“A pesar del difícil diagnóstico, la familia del paciente manifestó desde el primer momento su total disposición y acuerdo con la donación de órganos”, destacó Vílchez.
Dos riñones para la lista de espera
Gracias a ese gesto, se pudieron ablacionar ambos riñones, que el equipo provincial procuró con éxito y que serán destinados a pacientes que aguardan un trasplante.
Vílchez subrayó el valor del trabajo coordinado de todo el personal de la institución para que la intervención se concretara sin contratiempos.
El médico también hizo memoria: en los últimos 10 a 12 años los operativos de ablación no fueron frecuentes en esta clínica privada, ya que la mayoría de las donaciones de la región se concentran habitualmente en el Hospital San Antonio de Padua.
Por último, el terapista insistió en la necesidad de concientizar sobre la donación de órganos y agradeció el gesto de la familia, que permite salvar y mejorar la calidad de vida de quienes hoy lo necesitan.