Un padre destrozó a la dirección del CPET en una carta que expone el desastre edilicio
¿Sabías que el CPET está con las clases suspendidas por una clausura de gas? Un padre expuso en una carta la peor gestión que vio el colegio. Enterate de los detalles que nadie contó.
Las clases en el CPET están suspendidas y un padre decidió ponerle nombre y apellido a la crisis. En una carta abierta dirigida al director Oscar Plaza, el hombre no solo enumera los problemas edilicios, sino que también apunta contra el ministro de Educación, Pablo López Silva.
El establecimiento está con el medidor de gas clausurado y los alumnos no pueden asistir a clases. La medida fue tomada por Camuzzi tras una inspección realizada el martes por la noche, que detectó pérdidas y condiciones riesgosas.
¿Qué dice la carta que presentó el padre?
El autor del escrito, que mantiene un vínculo de 25 años con la institución, no se guardó nada: calificó a la gestión de Plaza como la peor que conoció y sostuvo que el colegio se encuentra en terapia intensiva. “Un colegio que enseña a construir y a edificar demuestra hoy todo lo contrario en sus paredes”, expresó.
La misiva detalla una lista de carencias que van desde lo básico hasta lo grave: faltan 104 mesas y 105 sillas, hay enchufes destruidos, matafuegos vencidos, fugas de gas, falta de higiene y posibles focos de infección. Todo esto, según el padre, pone en riesgo la integridad física de la comunidad educativa.
¿Qué pasó con los matafuegos que envió Educación?
Lo más indignante del reclamo fue la respuesta del Ministerio de Educación ante la visibilidad del problema. Enviaron unidades de reemplazo, pero los equipos son del año 1998: están abollados, oxidados e inhabilitados, y no cumplen con las normativas IRAM que la propia escuela técnica enseña en sus aulas.
El padre también responsabilizó al ministro Pablo López Silva por la situación, dejando en claro que no se trata solo de una falla interna del colegio, sino de una cadena de negligencia que afecta a los estudiantes.
Mientras tanto, las actividades siguen suspendidas en todos los turnos, y la comunidad espera que las autoridades tomen cartas en el asunto antes de que el CPET termine de derrumbarse, no solo en sus paredes, sino también en su función educativa.